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Un equipo combativo y metedor, a lo For Ever

El "Negro" clasificó cuarto en la Fase Regular y su mejor versión la mostró en los playoffs, donde justificó el ascenso a la Primera Nacional.

Enzo Bruno en las alturas. El volante hizo el gol en las “semis” ante Racing de Córdoba y aportó su experiencia en los partidos decisivos.

For Ever tuvo sus vaivenes en la fase regular. El arranque del equipo de Daniel Cravero fue muy bueno. 3-1 en el debut a Las Parejas y una de las mejores producciones que se le recuerden se dio en la segunda fecha, donde paradójicamente sólo igualó 1-1 ante Boca Unidos en Corrientes, pero jugó un primer tiempo excelente.

Siguió afilado, aunque el parate de tres semanas por el auge del Covid-19 lo complicó. Hubo 14 casos en el plantel y al regreso de la competencia el equipo no fue el mismo, más allá de que ganó dos partidos al hilo (‘Depro‘ y Defensores en Villa Ramallo) y que había vuelto Barinaga pos operación de ligamentos.

Allí llegaron el empate de local ante Central Norte de Salta y la derrota en Córdoba ante Racing y el equipo perdió volumen. En el inicio de la segunda rueda, cayó en Las Parejas, alternó buenas y malas, y luego fue 0-1 acá con Gimnasia y Tiro.

Era clave el clásico ante Sarmiento: For Ever la pasó mal en el primer tiempo, perdía 1-0 y lo echaron a Valdez, sin embargo se recuperó (sobre todo con el ingreso de ‘Gomito‘ Gómez, que ya no salió más del 11) y logró un empate que fue bisagra y que lo llevó a encontrar la solidez defensiva que buscaba.

Clasificó un mes antes y se preparó para el Reducido, donde no falló (a pesar de la partida de Barinaga, que no se bancó ser suplente): 2-1 a Independiente de Chivilcoy; por penales ante Cipolletti en Río Cuarto con un gran Canuto en los penales, aunque mereció ganar en los 90; pasaje otra vez por penales ante uno de los mejores del torneo como Racing de Córdoba; y el triunfo por 1-0 en el duelo decisivo ante Gimnasia y Tiro.

Fue un buen For Ever, que logró la solidez esperada en el momento exacto. Un equipo serio, pergeñado por un hijo pródigo de la casa como Daniel Cravero, que coronó y que ya está en la Primera Nacional. Canuto, Marín, ‘Gomito‘ Gómez e Ibarra fueron los puntales de un For Ever que quedará en el recuerdo.

El ‘salto‘ además lo encuentra en un buen momento institucional, con un club que crece y crece en infraestructura y disciplinas y que se merecía un ascenso de tamaña magnitud para ser (hoy por hoy) el único representante del Nordeste en la segunda categoría del fútbol nacional.