Para ver esta nota en internet ingrese a: https://www.diarionorte.com/a/210387
Hipólito Ruiz

Columnista

La Argentina pobre y la Argentina rica

Ya no se distingue entre anticuarentena o acérrimos defensores
del encierro.

Los que salían a la caza de los que osaban burlar el ‘estado de sitio‘, hoy aparecen rodeados de gente. No se distingue entre quienes dicen defender el sector productivo primario, y se colocan la casaca de ‘ambientalistas‘ usando frases hechas en otros países donde siglos atrás arrasaron con los recursos, contaminan a diestra y siniestra, y acá, algunos, repiten esos discursos.

No se puede pensar en un Chaco ni en una Argentina productiva, que siembre, coseche, genere valor, que utilice racionalmente los recursos naturales que de no usarlos se pierden y no se renuevan, para transformarlos en productos que hasta los propios ‘ambientalistas‘ utilizan: mesas, sillas, y hasta la tabla donde cortan el asado.

No dejar que se desarrolle productivamente una provincia, es cerrar la posibilidad de generar trabajo, y hundir en la pobreza a las familias que dependen de estas actividades. ¿Por qué no nos damos cuenta de esto?

Así, en el terreno de la hipocresía, hoy decimos que somos de Boca, y luego decimos que somos de River. O si no, miremos a Sergio Massa o a Alberto Fernández, ‘oponentes‘ a Cristina y ahora acérrimos defensores de la expresidente.

O miremos al diputado Fernando Iglesias con sus ya acostumbrados ataques a la figura de la mujer, pero habla de respeto y tolerancia en sus discursos. (¿?).

DATOS DE LA POBREZA

Ya se habló mucho de esto, pero es necesario recordar los datos oficiales del Indec, en la Encuesta Permanente de Hogares muestra resultados del primer semestre de 2021, con datos preocupantes: los hogares bajo la línea de pobreza implican a un 31,2%, mientras que la población bajo la línea de pobreza es del 40,6%.

Esa pobreza se da en momentos en que todos hablamos de una Argentina productiva, que estamos pensando duplicar la producción de miel, de hortalizas, y pensando más fuerte en el maíz y en una producción ganadera
que permita recuperar espacios perdidos.

Es decir, una provincia rica en recursos, con un equipo extraordinario
de jugadores -los productores y técnicos-, pero que el árbitro se empecinó en inclinar el arco y la pelota no quiere entrar. Y para colmo, cobra infracciones inexistentes que -al no haber VAR- hasta puede expulsar del campo a varios jugadores.

Ese es, lamentablemente, nuestro escenario.

¿Hay alguna buena noticia? Siempre.

La producción sigue firme, no baja los brazos, y hay gente dispuesta a trabajar por el país.

Temas en esta nota

columna de opinión