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Sebastián Latashen

Columnista

Creatividad para todos

Esos locos inspirados que nos deleitan con sus ocurrentes e innovadoras ideas millonarias no son parte de un grupo selecto e inalcanzable. Al contrario, son personas como cualquiera de nosotros, con la particularidad de que han explotado una característica que todos los seres humanos podemos desarrollar: la creatividad.

Sin embargo, si vemos a la creatividad como una exclusividad de los grandes genios que aparecen en las charlas TED, en los casos de Harvard o en las revistas de economía, estamos perdiendo una de las principales propiedades del SER EMPRENDEDOR.  O peor aún, si en pos de sentirnos creativos nos disponemos a imitar todas las grandes ideas de nuestra competencia o, lo que es más grave, realizamos acciones impulsivas y sin estudio previo esperando los resultados opulentos de quienes nos inspiran, terminaremos anulando nuestra inventiva.

Con esto me refiero a que la creatividad no se reduce  a copiar el logo de una multinacional, pintar la oficina de colores vivos o llenarla de videojuegos y mesas de ping pong solo porque “es la onda”, o importar modelos de marketing desarrollados para otros públicos.

Los empresarios  de una PyME podemos y debemos perseguir la creatividad de modo permanente, descubrir potencialidades donde otros no lo hacen y proyectar a futuro con la pasión que nos caracteriza, pero siempre de la manera más adecuada.

Seguro te estás preguntando ¿cómo puedo saber si cuento con algún proceso / producto o servicio creativo en mi PyME? ¿Cómo evalúo una idea para saber si es creativa o no?

Veamos: según Eduardo Kastika, si cuenta con al menos tres de estos cuatro elementos, estamos en presencia de un proyecto creativo:

En primer lugar, la FLUIDEZ; esto quiere decir contar con la facultad de dar muchas respuestas en un tiempo determinado ante cierto problema.  En segundo término, la FLEXIBILIDAD; es decir, ser capaz de dar distintas respuestas entendiendo la mirada de cada uno. En tercera instancia debemos considerar la ORIENTACIÓN AL OBJETIVO; ¿Es posible hacerla? ¿alguien pagaría por ella? Finalmente Katiska nos recuerda que debe ser ORIGINAL, o sea, ser distinto en el contexto, así la idea dejaría alguna huella.  

Entonces, no hace falta romperse la cabeza. Sin irnos a explorar lugares inalcanzables, evaluemos el éxito de las empresas de alrededor y entenderemos que, explícita o implícitamente,  logran muchos de estos puntos con su trabajo cotidiano.

Mi propuesta de esta semana es: revisa tu principal producto, algún proceso clave o una idea que te acercó tu colaborador. Medilos en función de los elementos de la creatividad sabiendo que si cumple con al menos tres de estos, estarás cerca de una ventaja competitiva perdurable.

El desafío está allí, en creer realmente que podemos ser creativos, aportar algo más, distinto a lo que ya existe y con valor. Ese es el primer gran paso y de seguro que el mercado lo reconocerá.

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