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Salud Pública a tope: hisopados, vacunación y carga de datos

Aun sumando voluntarios, la demanda de hisopados, la carga de datos a diversos sistemas, y los operativos de vacunación sobrecargan al personal de salud.

CHARATA (Agencia) A medida que avanza el tiempo, la pandemia continúa generando desafíos para la Salud Pública –y privada- principalmente, en el interior. En este caso, la demanda de hisopados, las jornadas de vacunación, la carga de datos, y el día a día diario sobrepasan a los recursos humanos.

“Tenemos una demanda importante de test rápido, por parte de quienes son contacto estrecho por ejemplo, sin esperar los tres días que se aconsejan para realizar el test, y que no se den falsos negativos. A veces, esto hace que nos quedamos sin insumos”, explicó Aligio Juárez, bioquímico del Hospital de Charata. 

Juárez explicó que, igualmente, reservan una parte de los recursos “porque cada paciente que es derivado debe realizarse un test rápido, por lo cual tenemos esa reserva”. Se realizan, actualmente, entre 40 a 50 hisopados, siempre que haya insumos. 

Pero no es solo la cantidad de insumos el problema; Juárez detalló “tenemos el inconveniente que dependemos mucho de los viajes a Resistencia de la ambulancia, y por ahí nos quedamos sin reactivos para test rápido. Igualmente, hacemos PCR pero demora el resultado, porque se deriva a Sáenz Peña, y a veces tenemos que pedir colaboración de Las Breñas para que nos derive las muestras, y el resultado demora”.

En el caso de Charata, más allá de los operativos Detectar o la vacunación masiva, el mismo personal que vacuna, hisopa y además atienden las demandas del día a día: accidentes, siniestros, enfermedades, y otras campañas de vacunación. 

“La gente espera que resolvamos todo, pero a veces, los enojos están infundados por la falta de información de cuándo es efectivo un test rápido, y piensa que al primer síntoma debe ser hisopado, y así perdemos reactivos y no somos efectivos”, afirmó.

Juárez, sin embargo, hizo hincapié en la conducta que más complica: la falta de cumplimiento con el aislamiento preventivo. “Lo que más nos preocupa son los positivos que no se aíslan, y algunos casos que el test rápido le da negativo y los obligan a ir a trabajar y esto no implica que no sea un falso negativo y eso a veces mantiene la cadena de contagio”, indicó.

En cuanto a la cantidad de hisopados que se realizan en el día, Juárez señaló que hay dos turnos, siempre que se cuenta con los recursos, y cupos. “Los cupos se establecen porque una vez tomadas las muestras debemos cargar la información al sistema, lo cual lleva horas. Como son sistemas que no se interconectan después debemos pasar esa información al SISA”, agregó.

En este sentido, contó que están teniendo colaboración de estudiantes de enfermería “que nos dan una mano tanto con el hisopado, como la carga de datos, porque si no sería imposible concluir la tarea en un día”. 

El gran desafío para el sistema no será solo reponerse a la demanda en infraestructura o en personal médico, sino también a crear un sistema que resulte efectivo para una pandemia que tiene aún muy lejos su fecha de finalización, y un virus que plantea repensar áreas que ya de por sí estaban comprometidas por la gran demanda, tanto en el interior como en los grandes centros. 

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