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¿Qué hábitos de consumo nos dejó el confinamiento?

Constanza Ruelli, coordinadora hace cuatro años de la Licenciatura en Nutrición de la sede Resistencia de la Universidad Gastón Dachary , explica las consecuencias de la pandemia de la Covid-19 en términos nutricionales.

Es de común conocimiento que lo que comemos y bebemos puede afectar a la capacidad de nuestro organismo para prevenir y combatir las infecciones, así como para recuperarse de ellas. Por ello, lograr mantener una alimentación saludable fue y continúa siendo uno de los objetivos más importante durante la pandemia de COVID-19. Pero lo que este contexto extraordinario ha ocasionado, muy por el contrario, son cambios en los patrones de consumo de la población argentina. 

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“En líneas generales lo que se vio en todas las casas, por el mismo encierro, es una mayor dedicación a lo que es el preparado, elaborado y procesado de alimentos, principalmente de panificados o productos de pastelería, lo que no significa que hayan sido elecciones saludables.  Llegó un momento en que no se conseguía polvo de hornear, por ejemplo. Entonces, a la vez que aumentó el consumo, la gente también aumentó de peso. Teniendo en cuenta, por supuesto, el factor de estrés y angustia que produjo el confinamiento. También hubo una tendencia a la actividad física en el hogar, pero no fue la generalidad”, explicA la Lic. Constanza Ruelli.

La profesional indica que algo parecido ocurrió en el caso de los/as niños/as, área en la que se especializa:

“En la clínica de niños lo que se dio fue una mejora en la aptitud alimentaria de los niños por tener padres más presentes dentro de los hogares, muy ocupados en la elaboración de la parte alimenticia, lo que no se correlaciona con una mejor calidad en la alimentación”

Para conocer a qué se refiere con una mejor calidad en la alimentación, nos informa que existen guías de alimentación saludable para la población argentina, disponibles y al alcance de cualquier persona que quiera instruirse en comer variado y equilibrado.

“Las causas de enfermedad y muerte de la población en general se deben a enfermedades crónicas no transmisibles, al sobrepeso y a las enfermedades asociadas, es decir, de las comorbilidades. Para prevenir eso, existen recomendaciones o guías destinadas a la población sana, mayor a dos años, hasta la población adulta. La alimentación sugerida, en líneas generales, consiste en el consumo de carnes magras; leches, yogures y quesos descremados; frutas y verduras frescas; un aumento en el consumo de agua y la actividad física y una disminución en el consumo de sal”, desarrolla de manera resumida Constanza y continua:

“Mientras más coloridos sean los platos mejor, eso provee al organismo vitaminas y minerales variados con los beneficios que eso tiene sobre el sistema inmunológico en este contexto de pandemia”.

Dado a este panorama general y para prevenir malos hábitos de consumo, desde la carrera de Nutrición de la UGD, los y las estudiantes se encargan de distribuir y multiplicar la información contenida en la guía alimentaria. 

“Todos los años, independientemente de la pandemia, tenemos actividades de extensión donde la Universidad está en pleno contacto con la comunidad en la que está inserta. Este año de pandemia, por supuesto, fue un año particular porque nos tomó a todos de manera desprevenida, con muy pocos conocimientos en el tema, sumado a que la provincia del Chaco fue una de las más afectadas, por lo cual el aislamiento fue y sigue siendo más estricto que en otros puntos del país. En ese sentido, el efecto multiplicador que veníamos teniendo de las guías alimentarias todos los años, este año no fue tal. De igual manera, se realizaron contribuciones virtuales como, por ejemplo, talleres online diseñados por los estudiantes con la supervisión de docentes de diferentes áreas, contribuyendo a crear espacios de promoción y prevención para la salud, con contenido alimentario para la comunidad en general”, recuerda la coordinadora de la carrera.

Podemos observar, a raíz de esto que el/la graduado/a en Nutrición de la UGD, no sólo está capacitado para promover procesos de cambios de hábitos alimentarios, sino también de fortalecimiento de la salud y prevención de enfermedades, pudiendo actuar como asesor de la industria alimentaria para la producción, el comercio y la legislación de los alimentos argentinos en el Mercosur.

“Es una carrera muy linda, muy elegida. Una licenciatura, con todo lo que eso implica, que tiene un abanico muy grande de posibilidades para los egresados dado al campo de acción variado que provee: la industria alimentaria, la clínica de adultos, de niños, la estética, los sistemas de gestión de servicios de alimentación, la nutrición deportiva. Hay una tendencia mundial del impacto que tiene el buen estado en nutrición, en la salud y en todos los ámbitos de la vida”, enfatiza la Lic. Ruelli 

Para aquellos/as interesados/as en la Licenciatura en Nutrición o en la Licenciatura en Kinesiología y Fisiatría, dos propuestas académicas que ofrece la sede en Resistencia de esta prestigiosa institución, informamos que la UGD vuelve a abrir las inscripciones para el próximo ciclo lectivo 2021.

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Toda la información y los planes de estudio respecto a las carreras la podés encontrar ingresando a www.ugd.edu.ar acercándote a la sede en Güemes 340, comunicándote al teléfono (03624) 43 5046 o escribiendo al correo [email protected]

Constanza Ruelli es Licenciada en Nutrición, egresada de la Universidad de Buenos Aires y nutricionista pediátrica en el Hospital Pediátrico" Dr. Avelino Lorenzo Castelán" de Resistencia, al mismo tiempo que coordina la Licenciatura en Nutrición de la sede de dicha ciudad de la Universidad Gastón Dachary.

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