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Hay menos clientes, aseguran

Remiseros de Resistencia proponen que la actividad sea esencial

Un sector de los remiseros locales propone que su actividad sea redefinida como un servicio esencial.

“En este momento somos esenciales. Si hay una enfermedad, una urgencia, en muchos casos nos llaman por eso y ahí estamos”, asume Pedro Nathan Báez, del Sindicato Único de Peones de Taxis Resistencia.

Lograr ese reconocimiento es de largo plazo: primero es necesario que se apruebe una ley y después que se reglamente.

“Sabemos que es una gestión que lleva tiempo. Pero si nos consideran transporte público podríamos acceder a varias líneas de ayuda del Estado”,.   

A semejanza de otras ciudades latinoamericanas en los que hay coches ofreciendo recorridos fijos o al de otras del país como Rosario, abre la opción de usar una aplicación de contacto. “Acá la remisería Lavalle tenía una aplicación y el Sindicato de Peones de Taxis de Buenos Aires también pero hay que pagarla”, describe.

“Cada día se vuelve más complicado”

A la espera de definiciones después del fin de semana largo por el feriado,

Pedro Nathan Báez, del sindicato único de peones de taxis Resistencia agrega información sobre el mal momento de la actividad.

Para ilustrar su día, enumeró cómo se encontraba ayer, sábado: “Empecé a las 6 y sin ir a almorzar, para las 14 hice $400; para el que alquila vehículo son $700 por día. Si se anda todo el día son otros $700 de combustible más los $250 a $300 que se paga a la base. Todo va sumando”.  

Con confianza en que habría más pasajeros, admite que las restricciones o algún otro factor contribuyeron a que se redujera la demanda. “Se sale menos en remís. Las medidas rebajaron el movimiento y hay viernes o lunes que se trabaja más que un sábado”, compara.  

Aunque haya escasez de clientes y poca circulación de gente, los remiseros tienen que salir a trabajar igual para alimentar a sus familias.

“Todos los días se vuelve más complicado. Tengo otro oficio de reparación de teléfonos y también cayó la actividad, hay menos clientes. Por eso me volqué de lleno al volante”, cuenta el hombre proveniente de General Vedia, con hijos que están allá y no puede ver pero les envío lo que necesitan. “Son dos ollas. Acá por suerte no alquilo porque vivo en lo de un familiar, pero tengo un hijo con problemas de salud y gastos en medicamentos. También tengo un tema de salud pero sin tratamiento, mientras me cuido, pero todo es muy estresante”.

Como él hay choferes de edad avanzada y a los que se les dificulta salir a la calle y no es por el encierro solamente, sino que necesitan salir a trabajar porque necesitan pagar un alquiler, entre otros gastos importantes.

Además menciona a los que no son de Resistencia y prefirieron volver a su lugar de origen.   

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