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Denuncian despido por protestar contra el impuestazo municipal

Cecilia Rivero formaba parte del Instituto “Deolindo Felipe Bittel” desde 2014, que preside el padre del intendente. La echaron a través de un telegrama y asegura que de forma “arbitraria e injustificada”.

Cecilia Rivero (45) es abogada y docente. Era directora de Estudio en el instituto terciario UEGP Nº 172 “Deolindo Felipe Bittel” desde 2014. Sin embargo, el 4 de marzo recibió una carta documento por parte del director de ese instituto, Gustavo Martínez Campos -padre del actual intendente de Resistencia, Gustavo Martínez-, donde le informaba que quedaba despedida y ya no sería parte del establecimiento.

Cecilia Rivero dialoga con los medios en una manifestación contra el impuestazo municipal.

Cecilia es una de los tantos vecinos de la capital chaqueña que se sintieron perjudicados por los aumentos desmedidos en los impuestos municipales, como patente y tasa inmobiliaria. Es una de las vecinas que se estuvo manifestando en varias ocasiones contra el impuestazo. En tanto, esa actitud le valió el despido que califica de “arbitrario e injustificado” por parte del director de la institución, además de ser víctima de “persecución laboral”.

En contacto con NORTE, Rivero aseguró que desde que marcha en repudio al aumento de los impuestos municipales, comenzó a recibir agravios personales en su entorno laboral.

El punto de partida fue a mediados de enero cuando decidió ponerse al frente de los reclamos por la suba de impuestos municipales implementada por la gestión del intendente de Resistencia. Desde ese momento comenzó a recibir distintos agravios y maltratos en las diferentes redes sociales de la institución a la que pertenece. Según señaló a este medio, formaba parte de un grupo de Whatsapp donde se encontraba el director, docentes y miembros de la institución, donde era sistemáticamente hostigada, recibía burlas, faltas de respeto constantes, y hasta comentarios que involucraban a su familia.

El telegrama de despido que recibió Cecilia Rivero por parte de Gustavo Martínez Campos.

La situación empeoró a finales de febrero, cuando la docente se presentó el primer día del calendario escolar. Según explicó, ese mismo día, sin ser nombrada directamente, recibió agresiones por parte de Martínez Campos, la representante legal de la institución y un grupo de profesores adeptos a la conducción de dicha Unidad Educativa de Gestión Privada. El miércoles 4 por la mañana recibió en su domicilio legal el telegrama de despido, al que consideró ‘irregular e injustificado’.

Motivos falsos

El telegrama firmado por Martínez Campos expresa: “A partir del día de la fecha, informo a usted que deja de pertenecer a la institución UEGP Nº 172 “Deolindo Felipe Bittel”, atento haberse difundido y haber tomado estado público sus declaraciones en reunión pública, las que ofenden y agravian a dicha institución que tan dignamente dirijo. Con su accionar ha incitado a la violencia y su conducta no es acorde con la función que a usted como docente le corresponde. Como consecuencia de los agravios recibidos se han iniciado en su contra las acciones legales correspondientes, ante los daños y perjuicios y daño moral que su accionar ha provocado, tanto en mi persona como en los demás integrantes de la institución educativa. Queda usted debida y legalmente notificada por este medio”.

En ese sentido, Rivero asegura que “sin dudas los motivos que figuran en el telegrama son falsos, ya que a mí me despidieron por mi actividad ciudadana, por ser la cara visible de esta lucha que llevamos adelante con los vecinos autoconvocados”.

“Esto, sin dudas, es algo que se viene planificando desde enero. Además de ser docente de la UEGP, también formo parte de la asociación civil que da vida a la UEGP Nº172, de la cual también ya recibí un telegrama en el que me notifican que en una asamblea extraordinaria, a la que no fui convocada, se resolvió desplazarme de mi cargo”, manifestó a la agencia Foco.

La abogada informó que ya inició las acciones legales correspondientes, ya que considera que su despido fue injustificado y arbitrario. Lo que también dejó claro es que su lucha por lograr revertir el “aumento indiscriminado” de los impuestos municipales “seguirá más viva que nunca. No podrán callarme y seguiré firme en mi reclamo por algo que considero justo”, concluyó Rivero.