Libertad de prensa bajo fuego
El 2018 fue el año de mayor violencia y abusos contra la prensa. Hoy y mañana se realiza una cumbre que busca encender las alarmas mundiales.

(Por Leonardo Mindez, subdirector de Infobae América) - Fake news, deep fakes, revolución tecnológica sin precedentes que obliga a reconfigurar el oficio, plataformas digitales que se quedan con el grueso de la torta publicitaria, regímenes autoritarios y populistas que hacen del insulto, la persecución y la amenaza su modo de relación con la prensa, y los asesinatos —solución final de dictadores y criminales para acallar la voz— en niveles récord. Nunca antes se cernieron sobre el periodismo y los medios tantas amenazas.
El año pasado la ONU contabilizó al menos 99 periodistas asesinados, 348 encarcelados y 60 rehenes. Reporteros Sin Fronteras detectó que se revirtió la tendencia decreciente de los tres años anteriores. México, con nueve periodistas asesinados, es el país sin conflicto bélico más peligroso. En Venezuela, la persecución y asfixia de la prensa crítica es constante. Desde la llegada de Maduro al poder en 2013, cerraron al menos 115 medios. El Sindicato de Trabajadores de Prensa informó que en lo que va de 2019, 55 comunicadores fueron apresados y hubo 244 ataques a la libertad de prensa.
Decenas de periodistas nicaragüenses debieron exiliarse para seguir informando lo que ocurre en su país. Los principales diarios se quedan sin papel por el bloqueo que impuso Daniel Ortega. Dos periodistas acaban de ser liberados en Managua tras seis meses de tortura en las cárceles del régimen. Freedom House calculó que nueve de cada diez crímenes contra periodistas permanecen impunes y apenas 10% de la población mundial goza de libertad de prensa plena.
A las amenazas a la integridad física se suma la laboral, que expone la reconversión de la industria. Bloomberg informó que tres mil periodistas perdieron su empleo en 2019 en EEUU y la plantilla total de medios se redujo en un cuarto la última década. Y esto, en el país con la industria de medios más poderosa. El resto del planeta es un tembladeral. En este contexto, los gobiernos del Reino Unido y Canadá convocaron para este miércoles y jueves en Londres a una Conferencia Mundial sobre Libertad de Prensa en la que funcionarios, periodistas, académicos y empresarios de los cinco continentes expondrán los desafíos del momento e intentarán acordar un marco de garantías para una prensa libre que siga “jugando su rol vital en la protección de los ddhh y la rendición de cuentas de los poderosos, como parte esencial de democracias vibrantes y saludables”.
Los cancilleres del Reino Unido y Canadá, Jeremy Hunt y Chrystia Freeland, serán anfitriones formales junto a Amal Clooney, abogada británico-libanesa especializada en la defensa de periodistas perseguidos en todo el mundo, designada en abril Enviada Especial del R. Unido para la Libertad de Prensa. Signo de los tiempos, la Conferencia sesionará en un antiguo galpón donde funcionó hasta 2013 una de las plantas impresoras más grandes de Europa (imprimía Daily Mail, Evening Standard y Metro). Restos de máquinas adornan el reformado salón en el que se alzará la voz de alerta del periodismo.

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