Resistencia31°Min. 21° • Max. 31°

Si Julian Assange fuera perseguido por Rusia

Lo que pase con Julian Assange en estos días repercutirá en todos los periodistas internacionales: deberán pensarlo dos veces antes de publicar información que pueda molestar a gobiernos poderosos. - Por Branko Marcetic*

LUnita.jpeg
Esta semana, el diario italiano L´Unitá publicó una portada con un título que grafica la situación mejor que ninguno. “Assange: por favor, no hagamos como Putin con Navalny”.

   Debido al sistema político autoritario que existe en Rusia puede ser muy difícil conocer la verdad sobre lo que hace el gobierno. Mucho menos, obligarlo a cambiar su comportamiento u obtener algún tipo de Justicia por sus crímenes.

   Esto hace que las filtraciones del gobierno, los denunciantes que las filtran y los periodistas y medios de prensa que las publican, sean aún más vitales. También significa que todas esas entidades llevan un gran blanco dibujado en sus espaldas. 

   Así que hagamos un experimento mental: supongamos que Moscú lleva años intentando atrapar y encarcelar a Julian Assange, responsable de la publicación de una serie de filtraciones masivas que resultaron muy embarazosas para el Kremlin.

   Aunque no es un ciudadano ruso, nunca ha vivido en Rusia, ni estaba allí cuando cometió su supuesto crimen, el gobierno ruso ha dado el paso radical de intentar que sea extraditado a su territorio para poder someterlo a un juicio de conclusión previsible y encarcelarlo por Dios sabe cuánto tiempo, afirmando efectivamente su derecho a procesar y encarcelar a cualquier periodista en cualquier parte del mundo si publica algo que cuestiona o denuncia a la élite gobernante de Rusia.

   ¿Qué es lo que les desagrada? Tiene que ver con los varios tramos de documentos secretos que Assange hizo públicos sobre las diversas guerras que Moscú ha librado en el siglo XXI, revelando crímenes de guerra de los que nunca tuvimos noticia, un número de muertos civiles mayor de lo que pensábamos y diversos encubrimientos y subterfugios entre bastidores, cables diplomáticos de décadas que nos dieron una visión sin precedentes del funcionamiento de la política exterior rusa, y de otras naciones.

   Tal vez el mayor crimen de Assange -en las mentes de la clase dirigente rusa- haya sido la publicación de información escandalosa sobre la corrupción y la manipulación política de un sector de la élite política con revelaciones embarazosas que casi seguramente le fueron suministradas por una potencia extranjera adversaria con sus propias motivaciones particulares.

   El Kremlin ha hecho todo lo posible para castigar estos actos de revelación de la verdad. Y para disuadir a cualquier otra persona de intentarlos en el futuro, presionó a PayPal para que cortara los pagos a Assange, dio inmunidad a un criminal y delincuente sexual a cambio de que les ayudara a atraparlo, y utilizó sus activos en el mundo de los hackers para atacar los sitios web de un gobierno extranjero y crear el pretexto para que sus servicios de seguridad entraran en el país en el que se encontraba el periodista.


Assange.jpg

   Finalmente, lo obligó a pasar siete años encerrado en una embajada extranjera para evitar su captura por parte de las autoridades rusas, lo que provocó el desmoronamiento parcial de la cordura de Assange. Una vez que lo atraparon, lo encarcelaron sin cargos durante los siguientes tres años, algunos de los cuales los pasó en régimen de aislamiento -una forma enormemente cruel de tortura-, como resultado de las acciones de Moscú.

   Cuando por fin se presentó al juicio de extradición, le costaba decir su nombre y su edad, y un estrés extremo acabó provocándole un derrame cerebral, todo por el delito de denunciar los crímenes de guerra y la corrupción de Moscú. 

Fe de erratas

   En realidad, los párrafos de arriba no describen las acciones del gobierno ruso. No se equivoquen: Rusia está gobernada por una élite militarista y corrupta que desprecia el derecho internacional y a la que le encanta reprimir la disidencia y la información libre, hasta el punto de llegar al asesinato.

   Por eso el relato suena como una fechoría más del Kremlin.

   Pero ocurre que, en este caso, lo que relatamos es un resumen de algunas de las cosas que ha hecho el gobierno estadounidense en la última década para castigar al fundador de Wikileaks, Julian Assange. 

*Publicado en Jacobin.com 

Más de Julian Assange+ Ver todas
Te puede interesar