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La coordinadora nacional defendió la aplicación del programa en todas las escuelas

Aseguran que la educación sexual es una garantía para el cuidado del cuerpo y la salud

La coordinadora nacional del programa de Educación Sexual Integral, Mirta Marina, destacó que éste “es una garantía del cuidado del cuerpo y la salud” y defendió “la implementación de la ESI en las instituciones de todos los niveles y modalidades educativas”. Marina estuvo en nuestra provincia para acompañar las capacitaciones para docentes secundarios que se realizaron en Castelli y Miraflores.

En un análisis reflexivo, en un momento de mucho debate en la sociedad sobre este tema precisó que “la aplicación de la educación sexual integral en las escuelas en nuestro país es un derecho que chicos y chicas tienen desde el 2016 cuando se sancionó la ley. Es muy clara al respecto y muestra la importancia del trabajo articulado desde las escuelas y las familias, reconoce la posibilidad a las distintas instituciones de contextualizar y adaptar contenidos en el marco de un respeto al ideario institucional”.

La coordinadora nacional de Educación Sexual Integral, Mirta Marina, despejó dudas sobre este programa educativo dirigido a los estudiantes en todos sus niveles, durante una visita al Chaco.

Pero advirtió que “eso no debería ir en contra de los contenidos aprobados que ya tienen muchos años en nuestro país y recientemente fueron ratificados por el Consejo Federal de Educación, realizado en junio de este año por ministros y ministras de todas las jurisdicciones del país, extendiéndose en contenidos más obligatorios si existiese esa posibilidad‘.

Marina además enfatizó que ‘dentro de esos contenidos hay una sintonía total con las leyes que rigen en nuestro país” y el programa “es una garantía del cuidado del cuerpo y de la salud para que nuestros niños, niñas, adolescentes, jóvenes, aprendan a respetarse y a cuidarse a sí mismos y a sí mismas, y también a las demás personas haciendo un ejercicio responsable de la sexualidad”.

Mencionó que otro eje “es la valoración de la afectividad, tener en cuenta todos los sentimientos, emociones, expresiones de afectos positivos y negativos. No hay una ESI y una educación para el amor, la ESI alberga y contiene también aquella educación que tiene como objetivo el respeto, el cuidado, el cariño, el amor, el deseo, el placer‘, puntualizó.

LA PERSPECTIVA DE GÉNERO

También indicó Marina “la perspectiva de género que reconoce que varones y mujeres en esta sociedad, en este país, en esta provincia, tenemos los mismos derechos. Iguales posibilidades. La escuela es muy importante para saber eso, marcar desde el nivel inicial que no hay juegos para varones y juegos para nenas, y que muchas veces, cuando marcamos esas diferencias fomentamos la desigualdad en términos de desventaja”. Subrayó que “cuando le decimos a un niño pequeño que porque es varón no tiene que llorar, estamos sentando las bases de una persona que va a reprimir su afectividad. Cuando le decimos a una niña que ella tiene que ser prolija y cuidadosa especialmente porque es niña, la verdad es que nos estamos equivocando porque tendrá que tener esas cualidades como cualquier estudiante pero no particularmente por ser mujer”.

RESPETO A LA DIVERSIDAD

La coordinadora nacional dijo que ‘otro de los ejes importantes que trae toda esta polémica, es el que tiene que ver con el respeto a la diversidad desde todas sus perspectivas: corporal, en el sentido de los distintos cuerpos, personas, étnica, diversidad social, y sexual, porque para eso es la ESI, y en esta última, nuestro país tiene leyes muy contundentes: la de matrimonio igualitario y la de identidad de género”. Alertó que “la escuela no fomenta ninguna de las dos cosas, tampoco la heterosexualidad porque no es ésa su tarea, lo que sí debe hacer es enseñar el respeto, la consideración, la categoría de prójimo”, explicó.

En ese sentido, opinó que “todas las voces que se alzan son de religiones humanistas y ningún humanismo sostiene que le tenemos que negar a otra persona la categoría de prójimo y semejante; quienes creen en Dios van por ese lado, quienes no creen en Dios van por la ley pero en nuestro país las personas somos todas iguales y merecemos ser respetadas”.

Precisó en esto que “la escuela tiene que hacer eso para evitar sufrimiento, discriminaciones y rechazos, y para garantizar a los chicos y chicas la construcción de un ciudadano/a con esos valores. No es cierto que la ESI no tenga valores. El valor del respeto por la otra persona es un valor muy fuerte”, afirmó.