El liderazgo de Mascherano
El antiguo “jefecito” de River demostró en la conferencia de prensa de este domingo que es el capitán sin cinta de esta Selección.
Por eso se metió en la lista final de 23, Sampaoli no estaba convencido de llevarlo, y por eso termina siendo titular en el equipo.

Mascherano es la voz de Messi, dice lo que el número 10 no tiene ganas de expresar, Leo debió dar la cara ayer, no lo hizo como no asistió a ninguna conferencia de prensa en Rusia, lleva la cinta por el peso de su apellido, pero no le interesa demostrar que manda como hacía y disfrutaba Diego. Maradona gozaba el liderazgo, Messi lo sufre.
Ahora vamos al fondo de la cuestión, al mensaje que bajó Masche. Blanqueó que el equipo frente a Nigeria será consensuado entre futbolistas y cuerpo técnico. Hasta ahí todo claro.
El problema de Javier Mascherano es que su liderazgo se acaba en la sala de conferencia de prensa, cuando salta al campo, ya no está en condiciones de ser un líder futbolístico del equipo.

A mi entender esa condición se terminó en Brasil 2014, donde Javier hablaba y jugaba. Creo que los famosos “Masche facts”, lo confundieron al futbolista oriundo de San Lorenzo, Mascherano de un día para otro se convirtió en una multinacional imparable de comerciales, a lo que está en todo su derecho, pero además se puso en referente moral de la sociedad. Publicó un libro llamado “Mis valores en el fútbol y en la vida”, al poco tiempo fue condenado por evasión de impuestos, el contraste fue muy grande.
Mascherano debió retirarse después de la final del 2016, como tantos otros, después de una nueva derrota en una nueva final. Era el tiempo del recambio, consensuado, no forzado.

Al contrario se encapricharon en mantenerse como dueños de la Selección con frases tales como: “nos van a extrañar cuando no estemos”, “nosotros pusimos la vara alta”, hoy estamos a la puerta de una eliminación papelonesca, con un clima de internas difícil de recordar en una Selección Argentina.
El martes se vivirá una jornada histórica, veremos quién toma el mando del equipo, y si la vieja guardia puede conseguir tal vez su última victoria.

















