Pizza fría y mate para el desayuno
La polarización está en auge. No, no de moda. Cada vez más nos acercamos a los extremos, en todos los aspectos de la vida. Salvo en que Messi gane el Mundial, nos hemos empecinado, cuales bebés en etapa de caprichos, en no ceder, en no escuchar al otro, que no piensa igual. La polarización se ha teñido de sangre, ha roto vínculos, sociedades. ¿Es la opinión, actualmente, el caballo de Troya de quienes buscan el mal, como antes eran los rusos, los extraterrestres, y ahora los zombis, en las películas de acción?