
El girasol en espera de la lluvia
En el Chaco se implantaron 200.000 hectáreas del cultivo, en una campaña atípica caracterizada por el clima adverso y la faltante de semilla de buena calidad

En el Chaco se implantaron 200.000 hectáreas del cultivo, en una campaña atípica caracterizada por el clima adverso y la faltante de semilla de buena calidad

Corrientes fue la más afectada, pero en provincias como Chaco el impacto en los cultivos dejó miles de hectáreas perdidas, sobre todo, soja y maíz. Hay preocupación por la falta de un plan regional de lucha contra el fuego.







