
Cultura en las pymes: de la orden al ejemplo
“El ojo del amo engorda al ganado” o “Cuando el gato no está los ratones se divierten” son frases usuales en los empresarios pyme, quienes tienden a percibir su presencia física en cada aspecto de su negocio como imprescindible e irremplazable. Esta idea muchas veces se corrobora en la realidad, ya que, ante la ausencia del dueño, las labores empiezan a fallar: el público se queja, las ventas bajan, la mercadería falta, la atención empeora y nadie logra resolver ciertas situaciones sin el visto bueno del jefe.







