
La odisea de cosechar con pisos blandos
SAENZ PEÑA (Agencia, por Hipólito Ruiz). “Preparen los dos tractores, uno en cada cabecera porque los vamos a necesitar”, les pidió a los ayudantes el maquinista de un predio ubicado en la zona de La Clotilde.

Periodista. Jefe de Chaco Adentro.

SAENZ PEÑA (Agencia, por Hipólito Ruiz). “Preparen los dos tractores, uno en cada cabecera porque los vamos a necesitar”, les pidió a los ayudantes el maquinista de un predio ubicado en la zona de La Clotilde.

El agricultor, envuelto en una encrucijada por el futuro de sus hijos y de sus nietos que vivían en la ciudad, resolvió ir al campo a encontrar una respuesta a los problemas que tenía. Allí le llamó la atención un grupo de aves que, a punto de migrar, levantaron vuelo, dieron un círculo y partieron hacia el norte. Pero, en el suelo, quedó un ave pequeña que no pudo volar. El hombre se acercó y pudo ver que tenía el ala rota, y por lo tanto, no pudo surcar el cielo siguiendo a su bandada.

El 11 de junio de 1925, es decir hace 92 años, se fundaba la Cooperativa Sáenz Peña Limitada. Se creó para dedicarse al acopio y desmote de algodón como actividad principal, y al acopio de cereales y granos como actividad secundaria; pero en la actualidad el acopio de granos superó largamente al algodón, como era de esperar por la caída estrepitosa del área de siembra de este cultivo como consecuencia de los bajos precios del textil que desalienta la siembra, terminó con la actividad y cerró su planta.

Para evitar el mal, “los hombres acudieron a hacer leyes y ordenar castigos a quienes las infringiesen, de modo que las leyes en cada lugar, suponen que todos los hombres son malos, y que están dispuestos a usar de su malignidad cuando se les presente una ocasión propicia para ello. Cuando en una cosa se procede de por sí bien, sin la ley, la ley no es necesaria; pero cuando falta esa buena costumbre, se hace necesaria la ley, decía Nicolás Maquiavelo.

En cuanto el clima les da una tregua, ponen sus trilladoras en los predios para cosechar la soja. “Queremos ganarle a la lluvia, y aquí no hay descanso porque si no, perdemos lo invertido”, dice un joven productor agrícola que durante toda la noche de la semana pasada, logró trillar un lote de soja en la zona de Concepción del Bermejo. Al amanecer, comenzó a caer una llovizna.

Roberto es un pequeño productor ganadero de la zona de San Luis del Palmar, en Corrientes. Tuvo que abrir su tranquera y dejar que sus vaquitas salgan a pastar a la zona más alta, como es la vera de la ruta provincial 5.

La cuerda se va tensando cada vez más. Las pymes sienten el agobio de la presión fiscal y la caída del consumo. A ello se suman las constantes amenazas de juicios laborales que como una “industria” comienzan a poblarse de expedientes los juzgados del fuero.

Decenas de anuncios que los archivos de los diarios dan cuenta sobre los intentos de usar en el Chaco fuentes de energía alternativas, pero poco y nada se concretó.