Con 92 años de historia aún persiste el sentimiento cooperativista en la Sáenz Peña Limitada
El 11 de junio de 1925, es decir hace 92 años, se fundaba la Cooperativa Sáenz Peña Limitada. Se creó para dedicarse al acopio y desmote de algodón como actividad principal, y al acopio de cereales y granos como actividad secundaria; pero en la actualidad el acopio de granos superó largamente al algodón, como era de esperar por la caída estrepitosa del área de siembra de este cultivo como consecuencia de los bajos precios del textil que desalienta la siembra, terminó con la actividad y cerró su planta.
Pero antes de ir al tema actual, es bueno recordar que ese 11 de junio se reunieron en asamblea productores algodoneros en la Escuela Nacional 31 de esta ciudad, convocados por el delegado del Ministerio de Agricultura, ingeniero Gabriel Salomone. Este funcionario pronunció una disertación sobre la función social y económica de las cooperativas, de los beneficios que el productor podía obtener de estas instituciones, y de la conveniencia de que los productores se asociaran para salvaguardar sus intereses contra la voracidad del capital especulador.
En esa reunión, el delegado del Ministerio de Agricultura hizo notar que en la cosecha de algodón los productores perdían dinero por la forma en que realizaban las operaciones comerciales de este producto, y que las cooperativas podían tener desmotadoras propias para el desmote de la producción de los asociados, establecer fábricas de aceite, hilo y tejido.
Con esa idea nueva para entonces, nació la entidad en la cual todo el cooperativismo agrario, ya en los años más cercanos, en plena lucha por evitar que se le aumenten las retenciones a la exportación de soja -Resolución 125- ese hombre de estatura pequeña, pero fuerte y militante del cooperativismo, don Raúl Vega, perdió la vida luego de descompensarse en un corte de rutas.
Fuerza joven
Así, la entidad llega a estas instancias en medio de un conflicto, pero con una visión de seguir luchando ante la adversidad, diversificando su actividad, a través de la estación de servicios, la fábrica de alimento balanceado, la ferretería y corralón, además de seguir pensando seriamente en la fabricación de biodiésel.
Pero llama la atención -gratamente, por cierto- el ímpetu que ponen los jóvenes que integran el Centro Juvenil de la entidad. Ellos no se rinden. Al contrario, leen, debaten y no se quedan de brazos cruzados.
Quien escribe esta columna ha observado el número de actividades que desarrollan y las participaciones que tienen en eventos vinculados con la producción agropecuaria. Nos animamos a decir que el futuro cercano de la entidad está en manos de ellos, y a quienes deben ir dirigidos todos los esfuerzos y apoyo, a fin de que puedan lograr esos objetivos que hicieron grande al cooperativismo agrario en el Chaco.
Paso atrás: ¿de Ministerio a Secretaría?
Los medios nacionales y la dirigencia agropecuaria hablan con insistencia que cobra fuerza el rumor de que el Ministerio de Agroindustria pasaría nuevamente a ser Secretaría
A razón de ello, dice el portal Infocampo, el presidente de CRA manifestó que “sería un retroceso y una señal muy mala para el sector”. “Sería un retroceso y una señal muy mala para el sector. Nosotros históricamente solicitamos la creación de un ministerio. El sector agroindustrial representa el 56% del PBI. Somos además el sector que genera y no el que gasta. Necesitamos políticas activas y por eso es importante que como sector estemos representado por un ministro que pueda hablarle de igual a igual a otros ministros en una reunión de jefatura nacional de Gabinete”, manifestó Dardo Chiesa, presidente de Confederaciones Rurales Argentinas.
Dijo que “si la idea del Gobierno es ahorrar plata de la administración pública, es un grave error cercenar al Ministerio de Agroindustria que es el que produce la plata y no el que la gasta”.
“Los modelos en las provincias que han copiado el modelo nacional de Ministerio de Agroindustria han funcionado mucho mejor que aquellas donde existe un ministerio de producción del que depende un secretario de agricultura”, finalizó el presidente.
Sobre el trabajo esclavo
Un lector de esta columna, el ingeniero agrónomo Miguel López, nos envió una breve reflexión sobre el trabajo esclavo que Policía Federal y AFIP detectaron en la zona de Los Frentones semanas atrás.
“Estimado Hipólito, estuve estos días viendo el tema del trabajo esclavo, creo que hay escuchar también la voz de los productores, porque no es fácil conseguir gente en blanco para trabajar, dado que no quieren inscribirse, o por tener un plan social o en su mayoría porque por política fueron pensionados. La gente en general tiene pocas ambiciones y se conforma con una changa y los planes, y es muy difícil romper esa cultura. Es por eso que los productores terminan llevando gente por una o dos semanas que no quieren inscribirse, no quieren. Y los vas rotando porque tampoco nadie quiere quedar en un trabajo, salen una o dos semanas y no salen más hasta el otro mes. Y van cambiando de patrones, porque de paso los clavan un poco cada vez que salen, en general por su baja productividad, y porque tienen que dejar plata en la casa antes de llevarlos. Luego la mercadería, luego cuando los traés salen hechos y les adelantan para que vuelvan a ir, y ya no los llevan más.
Como corolario de todo esto es que la realidad que la cultura del trabajo se ha perdido. Tenemos que volver a entender que hay que ganar lo que consumimos mínimamente. Y esto va para los empleados públicos también que deben comprender que ese no es un trabajo genuino que genere riqueza para todos”.










