Cuando las cárceles se saturan
Para evitar el mal, “los hombres acudieron a hacer leyes y ordenar castigos a quienes las infringiesen, de modo que las leyes en cada lugar, suponen que todos los hombres son malos, y que están dispuestos a usar de su malignidad cuando se les presente una ocasión propicia para ello. Cuando en una cosa se procede de por sí bien, sin la ley, la ley no es necesaria; pero cuando falta esa buena costumbre, se hace necesaria la ley, decía Nicolás Maquiavelo.
El delito que crece, y que encuentra en una ciudad como Sáenz Peña hechos que son para el asombro, y que conjuga a una enorme cantidad de causas más allá de las circunstancias, nos expone a una suerte de juego de estrategias en el cual nadie queda exento de un arrebato, un asalto o un hecho de violencia.
Los enormes costos de mantener a los reclusos como obliga la ley y el efecto que genera en cuanto a los porcentajes de ellos que han cambiado de vida para reinsertarse en la sociedad y no reincidir en los delitos, es materia de discusión.
En las penitenciarías provinciales hay 1.551 detenidos por los más diversos delitos, incluyendo algunos reclusos con sentencias.

El Servicio Penitenciario Provincial SPP no solo tiene detenidos de la órbita de la justicia ordinaria, sino también encausados del fuero federal.
Un dato interesante: el complejo penitenciario 2 de Sáenz Peña es el que más detenidos tiene: 480, y de manera permanente está al borde del colapso. En este orden, le sigue la alcaidía de Resistencia con 439; Villa Ángela con 80; San Martin con 75; Charata con 58; Castelli con 31. En comisarías e Investigaciones de la Primera Circunscripción tiene 293. En el Centro de Detención Barranqueras, en la sección Mujeres hay 31 y en el sector Pre-egreso también hay detenidos.
El complejo de Sáenz Peña
El complejo penitenciario de esta ciudad, casi siempre trabajó al límite de su capacidad aunque nunca se había llegado a ocupar totalmente los cupos disponibles- abre muchos interrogantes sobre el futuro para alojar personas en conflicto con la ley pero sobre todo exige inmediatas respuestas en ese sentido. El Complejo Penitenciario cuenta con 500 plazas disponibles
El crecimiento exponencial de la situación marcada por los hechos delictivos, se ve claramente reflejada en la situación de colapso que presenta hoy el Complejo Penitenciario y abre un gran interrogante de caras al futuro sobre que hacer y donde alojar a las personas en conflicto con la ley, ya que en la misma situación se encuentran las comisarías, que a pesar de no estar habilitadas para ser centro de detención aún hoy continúan albergando detenidos ante la situación de colapso y la falta de espacios para albergar ciertos detenidos como por ejemplo un pabellón “interfuerzas” para alojar a efectivos de fuerzas de seguridad, como ocurre en el Penitenciario II.
La pregunta del millón
El tema de la semana, sin dudas, otra vez pasó por la cuestión tarifaria de la empresa energética y allí caben algunos interrogantes: Si Secheep retrotrae precios tarifarios ¿implica que el sector comercial y el pequeño industrial del Chaco lo traduzca en rebaja de precios de sus productos?
De ser así -dice un calificado lector de esta columna- en el Chaco habría un brusca caída de la inflación en Julio y en Agosto tendríamos deflación y explosión de consumo al tener más dinero disponible el sector bajo relación de dependencia (o asalariado y jubilado).
Pero, como eso no va ocurrir, la deducción es que el resistido y criticado aumento de tarifas eléctricas en Chaco no inicie en la proporción que todos aducen. Se demuestra por el principio algebraico conocido como Principio del Absurdo que las tarifas eléctricas están por debajo del verdadero precio al que debieran estar, dice el ingeniero Luis Trinajstick, especialista en temas tarifarios.
¿Verano caliente?
Hay un tema en el cual la clase política aún no ha opinado: La calidad del servicio de energía para el próximo verano 2018. “Y tendremos un pésimo servicio nuevamente debido al diferimiento de las inversiones producto de la caída de ingresos tarifarios dispuestos fuera de toda objetividad por el sistema judicial”, opinó cuando ayer le consultamos al respecto.
De todos modos -añade- cada uno debe cumplir su rol. “Un juez no puede determinar precios de venta de una empresa por más que se trate de un Monopolio Natural porque para eso existen las disposiciones regulatorias de la actividad, dice el especialista saenzpeñense.
Pero también la cúpula de Secheep debe asumir que al ser una empresa del Estado no tendrá fines de lucro, pero tampoco tiene fines de pérdidas. La actividad no puede ser deficitaria. Y los políticos deben entender que el caso es de política energética y no política partidaria electoral.
La pregunta del millón, tal vez irónica pero realista: En esta ‘vuelta atrás‘ en la que los 290 grandes usuarios y algunas PyMES se verán beneficiados, ¿ van a trasladar el beneficio a precios de sus productos y servicios?










