
Pobreza: cuando los números dejan de ser números
Hablar de pobreza no debería basarse únicamente en una estadística o un número.

Economista

Hablar de pobreza no debería basarse únicamente en una estadística o un número.



Cuando se analiza la situación económica de los hogares suele ponerse el foco en la inflación, los salarios o las jubilaciones. Sin embargo, existe una variable menos visible pero igual de importante: el ingreso disponible, es decir, el dinero que efectivamente queda en el bolsillo de las familias después de afrontar los gastos esenciales.

Por estos días, una de las discusiones más importantes de la economía argentina no pasa por el dólar ni por la inflación, sino por la estructura tributaria.

Hoy los hogares atraviesan dos tipos de deudas: la bancaria, que alcanza al 55,1% de las familias, y la no bancaria, que ya afecta al 59% de los hogares.

El dato difundido se sigue calculando con la metodología basada en la Encuesta Nacional de Gastos de los Hogares 2004/2005, una estructura de consumo que ya quedó desactualizada.

Argentina transitó 2025 con una inflación anual que se mantiene en niveles del 30 - 35%, y con salarios que no logran recuperar el poder adquisitivo.