Además, el jurado ha señalado que el escritor, uno de los candidatos al Nobel de Literatura desde hace años, "encarna de manera magistral los principios medulares de la ficción posmoderna a través de un estilo particular donde las fronteras entre realidad y fabulación se difuminan y entremezclan con absoluta fluidez, construyendo un universo literario que dialoga con la tradición mientras la reinventa. Al convertir la duda en método y la lectura en aventura, reivindica la creación literaria como un arte de la inteligencia y del placer".
El desdoblamiento de la voz narrativa o la intertextualidad son algunos de esos elementos recurrentes en su obra. Desde hace años, además, alberga un propósito: la construcción de un "canon desplazado", compuesto por autores que fueron o van a la contra de toda convención. En su última novela, Canon de cámara oscura (Seix Barral, 2025), el protagonista tiene como objetivo seleccionar 71 obras de "autores desplazados", luego funciona como una síntesis de toda su escritura.
Escribir es mi forma de vivir, de escapar del aburrimiento", dijo el propio autor en la última entrevista concedida a El Cultural, de El Español. El jurado destaca "su cuestionamiento de la autoridad narrativa, sumado a una agudeza y un humor que raya en el laconismo y la ironía", elementos que "lo sitúan como uno de nuestros escritores más subversivos". Además, "su obra sustenta un proyecto creativo y arriesgado en el marco de las letras hispánicas, que, a través de un viaje metaliterario apoyado en la cita, el mestizaje y el juego ensayístico, investiga a fondo el género de la novela, la autoría, la identidad personal y el porvenir de la escritura". Fuente El Español.



















