Cómo evoluciona y qué pasará con su gira por Sudamérica
Un día después del alta, el Papa rezó el Ángelus. Especialistas coinciden en el pronóstico favorable, pero no en la viabilidad de su viaje a la Argentina.

Un día después de recibir el alta hospitalaria, el Papa León XIV volvió a asomarse este domingo a la ventana de su estudio privado en el Palacio Apostólico para rezar el Ángelus. Fue su primera aparición y primeras palabras en público desde la operación pulmonar del 13 de octubre. Su gesto fue recibido con una gran ovación de aplausos entre las cerca de 15.000 personas congregadas en la plaza de San Pedro, según Vatican News, pese a una mañana de nubes y lluvia intermitente en Roma.
Con semblante sereno, el Pontífice comentó el Evangelio dominical —"¡Devuelvan al César lo que es del César, y a Dios lo que es de Dios!"— y reflexionó sobre la hipocresía de quienes buscaban tender una trampa a Jesús. "Sed sinceros, sin temor ni hipocresía, libres para hacer el bien", invitó a los fieles durante la catequesis previa. El sábado, a las 15.30, había abandonado el Policlínico Gemelli tras su primera hospitalización desde el inicio del pontificado; se lo vio caminar con paso firme, sonriente, y detenerse a saludar a varios enfermos antes de dirigirse al Vaticano, donde permanecerá por ahora en lugar de trasladarse a Castel Gandolfo.

La intervención
En lo estrictamente médico, el Papa fue sometido a una lobectomía del lóbulo inferior del pulmón derecho mediante una técnica toracoscópica mínimamente invasiva, indicada por un nódulo pulmonar menor a 3 centímetros. El parte inicial preveía una internación de alrededor de una semana, aunque finalmente recibió el alta el sábado. Las evaluaciones preliminares apuntan a un adenocarcinoma, el tipo más frecuente de cáncer de pulmón; sin embargo, el estudio anatomopatológico completo de la pieza quirúrgica —que demanda entre 10 y 15 días— determinará la variante específica y su grado de agresividad.
Los especialistas destacan que la detección temprana permitió realizar en un mismo acto el diagnóstico, la resección completa con márgenes de seguridad y la estadificación. Eso abre la posibilidad de que el tratamiento concluya con la sola cirugía, sin quimioterapia o radioterapia obligatorias, aunque ello dependerá del informe definitivo. También se desmintieron las versiones sobre un nódulo de 3 milímetros: un tamaño así no justificaría una operación de esta envergadura.
Un dato alentador es que el Pontífice no tenía antecedentes de tabaquismo, lo que supone una función pulmonar previa compatible con la intervención. Si no aparecen complicaciones, el pronóstico es favorable y podría retomar su vida normal sin secuelas incapacitantes. Durante la rehabilitación deben vigilarse signos de alarma como falta de aire, dolor torácico agudo, fiebre o complicaciones en la cicatriz. Sus actividades oficiales y audiencias siguen suspendidas hasta el 20 de octubre.
La gran incógnita es la gira por Sudamérica prevista para noviembre, que incluye la Argentina del 8 al 11, Uruguay y Perú. La neumonología desaconseja volar antes de cumplir un mes del posoperatorio por los riesgos de la presión atmosférica, la altitud y la exigencia física, sobre todo en destinos como Cuzco o zonas selváticas. La oncología, en cambio, condiciona el viaje al control médico de los 20 días: si la cicatriz está óptima y el pulmón recuperado, no habría contraindicación absoluta, y recuerda que el Papa dispone de un avión acondicionado con equipo médico. Aun así, la lógica médica anticipa una probable postergación. La Santa Sede evaluará la evolución clínica después del 20 de octubre antes de comunicar una decisión oficial sobre la agenda internacional.












