Graciela Alfano y el caso que vuelve a sacudir al Chaco
La actriz volvió a la casa donde pasó parte de su infancia y aseguró que su padre, el ingeniero Carmelo Alfano, fue asesinado en 1965. En diálogo con NORTE TV, el periodista Vidal Mario cuestionó ese relato y reconstruyó las actuaciones judiciales que, según explicó, respaldaron la hipótesis del suicidio.
La visita de Graciela Alfano a Resistencia tuvo un momento especialmente emotivo cuando regresó a la casa donde vivió durante su infancia y donde, en 1965, murió su padre, el ingeniero civil Carmelo Alfano. Más de seis décadas después, la actriz volvió a hablar públicamente sobre aquel episodio y cuestionó la versión oficial que atribuyó la muerte a un suicidio.

En su visita, dio una nota en exclusiva con el programa Hablemos de Vos, con la conducción de Mauricio Monzón que se podrá ver por distintos canales y de manera online a través de la plataforma YouTube.
Alfano sostiene que su padre fue asesinado y que hubo irregularidades en la investigación. Su relato incluye dudas sobre el arma utilizada, el proyectil encontrado y la autenticidad de una carta de despedida. También recordó una presunta advertencia que habría recibido su madre cuando intentó avanzar con el esclarecimiento del caso.
Sus declaraciones volvieron a poner en discusión una historia que tuvo lugar en la capital chaqueña y que el periodista Vidal Mario investigó años atrás. En una entrevista con NORTE TV, el escritor aseguró que tuvo acceso al expediente judicial y sostuvo una interpretación diferente: que las actuaciones de la época respaldaron la conclusión de que Carmelo Alfano se quitó la vida.

El regreso a la casa de su infancia
Durante su visita al Chaco, Graciela Alfano recordó el vínculo de su padre con Resistencia y el trabajo que realizó como ingeniero civil. Según contó, Carmelo Alfano participó en tareas vinculadas con el catastro de la ciudad y mantuvo durante años una estrecha relación con la provincia.
"Mi papá hizo el catastro de la ciudad de Resistencia. Están todas demarcadas las calles gracias al trabajo de mi padre, que era ingeniero civil", expresó.
También recordó que su padre viajaba con frecuencia y que tenía una casa ubicada en la zona de 9 de Julio y Paraíso, frente al regimiento. En aquel tiempo, según describió, el sector era muy diferente del actual y había pocos edificios alrededor.
Sin embargo, la visita tomó otro tono cuando habló de la muerte de su padre. La actriz contó que volver a ese lugar le provocó una profunda emoción y la llevó a recordar las circunstancias en las que perdió a Carmelo Alfano.

"Mi padre no se suicidó"
Alfano cuestionó la conclusión a la que se llegó en 1965 y sostuvo que existen elementos que, desde su punto de vista, permiten pensar que su padre fue asesinado. "Mi padre muere aquí, en la ciudad de Resistencia. Yo era muy chiquita y se lo caratuló en ese momento como suicidio", recordó.
Según su testimonio, su madre viajó al Chaco después de la muerte y advirtió presuntas inconsistencias en los elementos vinculados con el hecho.
"Mi madre vino y comprobó que la bala que él tenía en su cuerpo no era la bala de ninguna de sus armas, no coincidía. O sea, y el arma que él supuestamente había usado para suicidarse no estaba en el lugar", afirmó.
Para la actriz, esas circunstancias ponen en duda la explicación que se dio sobre la muerte de su padre. Sin embargo, durante la entrevista no presentó documentación pericial que permitiera comprobar esas diferencias.
Otro de los aspectos que cuestionó fue la autenticidad de una carta de despedida atribuida a Carmelo Alfano.
"Había dejado una carta de suicidio que yo logré tenerla porque alguien vino acá y la consiguió, y no es la letra de mi papá. O sea, mi papá escribía cartas y no era la letra", sostuvo.
Alfano aseguró que su madre solicitó pericias para esclarecer lo ocurrido, pero que sus pedidos no fueron atendidos.
"Mi madre pide una de esas pericias y no se la dan. Luego pide otra pericia de armas, tampoco se la dan", relató.

La advertencia que recibió su madre
Uno de los pasajes más fuertes de su testimonio estuvo relacionado con una presunta intimidación que habría sufrido su madre cuando intentó avanzar con la investigación.
La actriz recordó que una autoridad, cuya identidad no precisó, le habría dicho: "Mire, señora, llévese el cadáver y no hable más". Según contó, aquella persona también le habría advertido que tenía una hija y que no querían volver a escuchar el apellido Alfano en la provincia ni en la Argentina.
"Sonó a amenaza, ¿no?", expresó.
Alfano sostuvo que, después de tantos años, decidió hablar porque considera que hacerlo representa una forma de justicia hacia su padre. "Yo no les deseo nada al día de hoy porque han pasado muchos años, pero me parece un acto de justicia decirlo", afirmó.
La actriz explicó que durante mucho tiempo cargó con el dolor de aquella pérdida y que regresar a la casa donde había compartido momentos felices con sus padres despertó recuerdos que seguían presentes.
"Yo creo que ya con esto y con decirlo estoy en paz con mi padre, estoy en paz con su memoria. Que cada uno crea lo que quiera, pero esto fue lo que pasó. Es mi historia y tengo derecho a contarla", expresó.
Sus declaraciones reabrieron una discusión que el periodista Vidal Mario abordó en una investigación publicada por NORTE en 2002.
Vidal Mario y una investigación que contradice a Alfano
En diálogo con NORTE TV, Vidal Mario cuestionó varios aspectos del relato de Graciela Alfano y explicó que, cuando investigó el caso, tuvo acceso a la documentación judicial.
El periodista señaló que, en aquel momento, trabajaba en la oficina de prensa del Superior Tribunal de Justicia del Chaco, circunstancia que le permitió consultar expedientes conservados en los archivos judiciales.
Entre ellos encontró el expediente N.º 919/65, caratulado "Carmelo Alfano. Supuesto suicidio".
Mario explicó que esa denominación correspondía a la carátula inicial de la causa y que no implicaba, por sí sola, que la investigación estuviera concluida.
"Yo tenía el expediente en las manos", aseguró.
Según su reconstrucción, las actuaciones incluían declaraciones, antecedentes médicos y cartas atribuidas al ingeniero Alfano, elementos que consideró determinantes para comprender lo ocurrido.
El periodista también introdujo una diferencia respecto de los recuerdos de la actriz. Sostuvo que Graciela Alfano vivió en Resistencia solamente durante sus primeros tres años y que, cuando murió su padre, ya llevaba aproximadamente una década residiendo en Buenos Aires junto a su madre.
De acuerdo con Mario, los padres de la actriz se habían separado en 1955 y Graciela se había trasladado con su madre a un departamento de la calle Echevarría, en Buenos Aires.

También corrigió un dato mencionado durante la presentación de la entrevista: señaló que Carmelo Alfano murió como consecuencia de un disparo en el pecho, dirigido al corazón, y no de una herida en la cabeza.
Las cartas que estaban en el expediente
Uno de los puntos centrales de la investigación de Vidal Mario está relacionado con las cartas atribuidas a Carmelo Alfano. El periodista aseguró que en el expediente figuraban dos escritos: uno dirigido a la autoridad judicial y otro a María Néida Martínez, conocida como Pocha, quien era pareja del ingeniero y vivía a aproximadamente una cuadra de su casa, en el barrio La Liguria.
Según relató, en la primera carta Alfano asumía la responsabilidad por la decisión que estaba por tomar y solicitaba que las personas de su entorno quedaran al margen de cualquier implicancia.
La segunda carta, dirigida a su pareja, contenía expresiones personales que Mario leyó durante la entrevista. "Te ruego me perdones este mal trance y olvides esta amargura que te ocasionó. Fuiste la gran compañera de mi vida y lo único que me quedaba. Pues ya sabes que hasta mi hijita me olvidó", decía uno de los fragmentos que citó.
Mario interpretó esa referencia como una expresión del dolor que atravesaba Carmelo Alfano por la distancia con su hija.
Sin embargo, durante la conversación también se señaló que Graciela era una adolescente y que la comunicación y los viajes entre provincias tenían otras dificultades en aquella época.
El periodista sostuvo que el ingeniero mantenía contacto con su hija mediante cartas y que viajaba a Buenos Aires para visitarla.

Los antecedentes médicos
Mario también se refirió a la atención médica que habría recibido Carmelo Alfano durante las semanas anteriores a su muerte. Según explicó, el ingeniero había comenzado un tratamiento psiquiátrico el 3 de febrero de 1965 y había realizado siete consultas con un profesional de Resistencia.
El periodista atribuyó a ese médico un diagnóstico de depresión severa y señaló que Alfano también estuvo internado en una institución psiquiátrica de Córdoba entre el 12 de febrero y el 10 de marzo de aquel año.
Mario mencionó estos antecedentes como parte de la documentación que, a su entender, respaldaba la hipótesis del suicidio. No obstante, los datos médicos expuestos durante la entrevista no permiten, por sí solos, determinar las circunstancias de una muerte.
También citó otro fragmento de una de las cartas atribuidas al ingeniero: "No sé si es mi estado psíquico el que me conduce a esta decisión, pero Dios me perdone".
Según su reconstrucción, Carmelo Alfano había regresado de Córdoba pocos días antes de morir y volvió a consultar con su psiquiatra en Resistencia.
El periodista ubicó los últimos acontecimientos en marzo de 1965 y relató que, después de votar en las elecciones de aquel domingo, Alfano visitó a su pareja, quien lo habría notado inquieto. De acuerdo con el testimonio reconstruido por Mario, María Néida Martínez incluso convocó a un amigo cercano del ingeniero, identificado como Mateo Sanoli, debido a su preocupación por el estado en que lo encontraba.
Mientras tanto, la historia vuelve a ocupar un lugar en la memoria de Resistencia, esta vez a partir de las palabras de una hija que reclama que se escuche su versión y de un periodista que sostiene que la Justicia ya investigó las circunstancias de aquella muerte.












