Darío Giordano negó las acusaciones de violencia familiar
El exmarido de Romina Yan difundió un comunicado tras las declaraciones de su hijo Valentín Yankelevich. Rechazó las acusaciones en su contra, se refirió a una causa judicial de 2018 y reconoció que pudo haber cometido errores como padre. "Les pido perdón por eso y puedo entender su angustia", expresó.

Darío Giordano, exmarido de Romina Yan y padre de sus tres hijos, rompió el silencio e a través de un extenso comunicado de prensa enviado a Angel De Brito en LAM, en el que respondió a las acusaciones de violencia familiar que tomaron estado público en los últimos días. En el documento, rechazó los señalamientos en su contra, defendió su rol como padre y aseguró que no pretende iniciar una confrontación mediática con su hijo Valentín Yankelevich.
La declaración se conoció después de que trascendieran testimonios sobre presuntos episodios de violencia en el ámbito familiar. Frente a esta situación, Giordano decidió dar a conocer su versión de los hechos y sostuvo que durante años eligió mantener su vida privada alejada de los medios de comunicación.
"Quiero dejar algo en claro: rechazo las acusaciones de violencia que se me atribuyen. Ni antes ni después del fallecimiento de Romina hubo episodios de esas características en nuestra familia", afirmó.
En ese sentido, hizo referencia a una causa judicial de 2018 vinculada con los hechos denunciados. Según su versión, las situaciones que se le atribuyen nunca ocurrieron ni fueron comprobadas. No obstante, el comunicado no incluye documentación judicial que permita establecer de manera independiente el alcance de aquella resolución.
El dolor por la muerte de Romina Yan y los conflictos familiares

En distintos pasajes del escrito, Giordano recordó su relación con Romina Yan, fallecida repentinamente el 28 de septiembre de 2010, y las dificultades que atravesó la familia después de su muerte.
"La muerte inesperada y repentina de Romina destruyó el mundo que conocía. Nunca imaginé vivir una vida sin ella", expresó.
El empresario relató que tenía 36 años cuando quedó viudo y debió continuar con la crianza de sus tres hijos, Franco, Valentín y Azul. Según explicó, además de afrontar la pérdida de su esposa, tuvo que atravesar conflictos familiares relacionados con su lugar como padre.
"En el momento de mayor vulnerabilidad de mi vida, cuando intentaba reconstruir una familia atravesada por una ausencia irreparable, también me encontré teniendo que defender mi lugar como padre", señaló.
Giordano reconoció que no siempre pudo responder de la mejor manera a las necesidades de sus hijos y admitió que cometió errores durante aquellos años.
"Nunca pretendí ser un padre perfecto. Hice lo que pude, con las herramientas que tenía y en circunstancias que jamás hubiera imaginado atravesar", manifestó.
El pedido de perdón a sus hijos
Uno de los momentos centrales del comunicado estuvo dedicado a Valentín y Franco, a quienes Giordano les dirigió un pedido de disculpas por las dificultades que pudieron haber atravesado después del fallecimiento de su madre.
Aunque rechazó las acusaciones de violencia, reconoció que posiblemente no estuvo a la altura de las necesidades emocionales de sus hijos durante el duelo.

" Aunque es posible que, en ese momento de duelo y dolor, yo no haya estado a la altura de lo que él y Franco necesitaban. Les pido perdón por eso y puedo entender su angustia ", expresó.
También aseguró que no tiene intención de discutir públicamente con Valentín ni de cuestionar sus sentimientos.
"No voy a discutir públicamente con mi hijo Valentín. No voy a responderle a través de los medios de comunicación. No voy a cuestionar sus sentimientos ni a exponer episodios de nuestra intimidad familiar para intentar demostrar que tengo razón", sostuvo.
Giordano afirmó que ama a sus hijos y que espera que, en algún momento, puedan conversar sobre lo ocurrido en un ámbito privado, sin intermediarios ni exposición mediática.
Su referencia a la causa judicial y a sus otros hijos
En otro tramo del comunicado, Giordano mencionó a sus hijos Azul y Dante, este último nacido de una relación posterior, y sostuvo que ellos no reconocerían las situaciones familiares descriptas públicamente.

Además, cuestionó las circunstancias en las que, según su interpretación, algunos de sus hijos habrían abandonado el hogar familiar mientras Azul permanecía allí.
"Siempre me resultó extraño que alguien ayudara a salir de un hogar supuestamente violento a dos menores y dejara allí a una pequeña de apenas siete años", expresó.
También señaló que Azul, actualmente de 20 años, estudia en el exterior y continúa regresando a su casa cuando visita la Argentina.
Estas afirmaciones forman parte de la versión presentada por Giordano y no constituyen, por sí mismas, elementos que permitan confirmar o descartar las denuncias de violencia.
"No quiero convertir nuestro dolor en un espectáculo público"
Hacia el final del documento, Giordano cuestionó la exposición mediática de los conflictos familiares y aseguró que durante años prefirió guardar silencio para preservar la intimidad de sus hijos.
Sin mencionar directamente a otras personas, sostuvo que existen diferencias de poder a la hora de instalar públicamente una versión de los hechos.
"Hay personas poderosas que tienen la posibilidad de instalar su versión de una historia. Otras, como yo, apenas tenemos nuestra palabra", manifestó.



También explicó que decidió expresarse porque considera que su silencio fue interpretado como una aceptación de las acusaciones.
"No escribo estas palabras para pedir compasión ni para convencer a nadie de que fui un padre perfecto. Las escribo porque tengo derecho a defender mi nombre, mi historia y mi lugar como padre", afirmó.
Finalmente, aseguró que no pretende continuar con la discusión a través de los medios y manifestó su deseo de que la familia pueda abordar sus diferencias en privado.
"Por encima de cualquier acusación, de cualquier conflicto y de cualquier diferencia, hay algo que nunca cambió: soy el papá de mis hijos. Los amo profundamente. Los amé desde el primer día y los voy a amar siempre", concluyó.
El comunicado constituye la primera respuesta pública de Giordano a los recientes señalamientos y suma su versión a una controversia familiar que volvió a tomar repercusión mediática, más de 16 años después de la muerte de Romina Yan.













