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Alumnos del colegio Ecos

Memoria de la solidaridad y de las trágicas rutas argentinas

Cada 8 de octubre se conmemora el Día del Estudiante Solidario, en recuerdo de los alumnos y docentes del colegio que, en 2006, regresaban de una experiencia solidaria en El Paraisal, donde ayudaron a una escuela que apadrinaban desde 1994.

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   Habían realizado talleres de música, juegos, trabajos en la huerta y charlas de prevención. Ese compromiso con los demás terminó en tragedia cuando el micro que los traía de vuelta fue embestido de frente por un camión en la Ruta 11, a la altura de Santa Fe. Murieron nueve estudiantes, la docente Mariana Boyé y los dos camioneros; otras 38 personas resultaron heridas. El conductor del camión estaba alcoholizado.

   La tragedia no solo dejó dolor. También expuso dos problemas urgentes: la falta de autopistas y la ausencia de controles suficientes en las rutas argentinas. La Ruta Nacional 11, sin autopista y con fiscalización insuficiente, se convirtió en símbolo de esa deuda pendiente. Si hubiera controles eficaces de alcoholemia, velocidad y descanso, además de caminos más seguros, muchas muertes podrían evitarse. Por eso, familiares, amigos y sobrevivientes crearon la ONG Conduciendo a Conciencia, que exige justicia y reclama la seguridad vial como política de Estado.

   En 2007, el Ministerio de Educación nacional estableció el 8 de octubre como Día del Estudiante Solidario. Desde entonces, cada año se realiza un recital para continuar la tarea que hacían los estudiantes de Ecos: ayudar a escuelas del norte y concientizar sobre seguridad vial. Participaron artistas como León Gieco, Los Auténticos Decadentes, Hilda Lizarazu, Iván Noble y Eruca Sativa. Lo recaudado se destina a escuelas de Chaco, Jujuy, Salta y Santiago del Estero, y se reciben alimentos no perecederos, abrigos, herramientas rurales y útiles escolares.

   Recordar a los estudiantes de Ecos es mantener viva su solidaridad, pero también reclamar rutas más seguras, autopistas y controles suficientes. La memoria debe traducirse en políticas públicas para que ninguna movida solidaria termine en una tragedia evitable.

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