El IVA ya acumula 11 meses de caída
En septiembre, la recaudación tributaria envió una señal mixta a la economía argentina.

Si bien las provincias recibieron un 4,2% más de recursos reales en comparación con el mismo mes del año anterior, esta mejora se explica casi exclusivamente por el pago del primer anticipo del Impuesto a las Ganancias de las empresas. Por el contrario, los tributos vinculados al consumo interno, liderados por el IVA, profundizaron su tendencia a la baja, consolidando once meses consecutivos de retroceso.
Según datos de la Dirección de Asuntos Provinciales del Ministerio de Economía, las jurisdicciones recibieron un total de $7,8 billones. Este monto se compone de $6,4 billones por Coparticipación Federal, $337.698 millones por Leyes y Regímenes Especiales y $282.215 millones en compensación del Pacto Federal. Este resultado revierte la performance estancada que se había registrado en agosto.
Consultoras como Politikon Chaco y el Centro de Economía Política Argentina (CEPA) coinciden en que el motor de este repunte fue el Impuesto a las Ganancias, que registró un salto interanual real superior al 22%, impulsado por los pagos de personas jurídicas. En marcado contraste, el IVA cayó un 5,8% en términos reales. Otros tributos ligados a la actividad económica también retrocedieron, como los Impuestos Internos (-1,3%) y Otros Coparticipados (-17,5%), aunque con excepciones puntuales como el Monotributo (+29,9%) y los Combustibles Líquidos (+14,6%). Bienes Personales, por su parte, se desplomó un 28%.
La persistente debilidad del IVA actúa como el termómetro más claro del enfriamiento de la economía real. Este impuesto refleja directamente la caída del poder de compra de los salarios y el cierre de empresas, que al dejar de operar dejan de facturar y, por ende, de tributar. Esta dinámica se correlaciona con los indicadores del sector real: la actividad industrial cayó un 5,7% interanual en agosto (según la Unión Industrial Argentina), y el consumo minorista se retrajo un 1,1% en el mismo período (Cámara Argentina de Comercio y Servicios).
El Instituto Argentino de Análisis Fiscal (IARAF) destacó que, en conjunto, el IVA y Ganancias (que representan el 97% de la masa coparticipable neta) mostraron una leve suba real del 4,7%. Sin embargo, este dato agregado enmascara un problema estructural: mientras los pagos corporativos brindan un alivio fiscal temporal, el mercado interno permanece severamente deprimido. Sin una recuperación sostenida de los salarios y el empleo, la contracción continua de la recaudación por consumo seguirá siendo una vulnerabilidad central tanto para las finanzas nacionales como para las provinciales.
Temas en esta nota

"La nafta está cara, pero no voy a bajarla"
Horacio Marín, de YPF

La inversión educativa seguirá 44% por debajo de los niveles de 2023
Presupuesto 2027

La oposición busca voltear el DNU 70
Tras el fallo de la Corte por la Ley de Tierras

El vicepresidente de EEUU, JD Vance, visitará la Argentina
En noviembre se reunirá con Javier Milei













