Un arma usada en la Masacre de Napalpí se exhibirá en el Museo Ertivio Acosta
Este miércoles la entregará el nieto del colono que la usó en 1924. El acto forma parte de las medidas de reparación con las comunidades indígenas.
El arma que utilizó Carlos Eleodoro Ferro, uno de los colonos civiles que se sumaron a la represión de la policía de territorios nacionales en la Masacre de Napalpí, se incorporará al Museo del Hombre Chaqueño Profesor Ertivio Acosta.

Este miércoles 23 de septiembre, a las 8.30, en la sede del museo de Juan B. Justo 280, el nieto de Ferro, escritor y testigo en el Juicio por la Verdad Pedro Solans firmará un convenio con la institución y entregará la carabina Mauser 1909.
La restitución de la carabina es parte de las medidas de reparación que fueron ordenadas en la sentencia de la jueza federal Zunilda Niremperger en el Juicio de 2022, cuyo cumplimiento promueve la unidad ejecutora siendo uno de los objetivos ejercicio de la memoria histórica.
De acuerdo con lo acordado antes, el arma deberá ser parte del acervo del futuro Museo por la Memoria de Napalpí que debe construirse en el edificio histórico de la Reducción en Colonia Aborigen.
Del acto se espera que participen referentes del Instituto del Aborigen Chaqueño (Idach) y de comunidades indígenas, autoridades de gobierno provincial, legisladores provinciales y funcionarios judiciales.

También está prevista una visita guiada por la muestra permanente "Napalpí, memoria y reparación histórica" donde se situará la vitrina con la carabina, luego se esperan discursos de autoridades y Pedro Solans, mientras que en el cierre actuará el coro qom Chelaalapi.
La carabina
En 2007 Solans entrevistó a Melitona Enrique, sobreviviente de Napalpí. Ese testimonio integró su libro Crímenes en Sangre (editorial Sudestada) y fue uno de los primeros trabajos históricos sobre la Masacre de que tuvieron amplia repercusión.
En el juicio oral el historiador declaró que la Masacre de Napalpí fue un hecho premeditado y organizado con participación de la Policía del Territorio Nacional del Chaco, civiles colaboradores en la logística y que ostentaban ser gendarmes volantes, denominación que le confería el Estado. Las autoridades les proveyeron fusiles Winchester y carabinas Mausers 1909, armas que tenían una inscripción del Ejército Argentino.

"Tengo en mi poder una carabina que perteneció a mi abuelo Carlos Eleodoro Ferro, que el Ejercito le proveyó", contó Solans a la Justicia.
La inscripción ‘Ejército Argentino’ en una pequeña chapa de 102 mm de largo fue incorporada como una de las pruebas del juicio por la Verdad y perteneció en 1924 al colono Carlos Eleodoro Ferro de Quitilipi donde era administrador de la desmontadora Aselle.
En la reconocida fotografía del avión tomada en Napalpí en 1924, que fue hallada por la historiadora de la UNNE y Conicet Nordeste Dra. Mariana Giordano, se observa a varios civiles posando con sus carabinas Mauser que les habían sido otorgadas por el Ejército.
Temas en esta nota

A 150 años de la recuperación de la Isla del Cerrito

Una escuela rural que cumple cien años busca reunir a exalumnos y exdocentes

Aquel doloroso cierre del gran diario El Territorio
Hace 37 años

Julio Florencio Acosta
Memorias de Resistencia

Resistencia, capital del territorio nacional del Chaco
Junta de Estudios Históricos del Chaco

Resistencia celebra su historia y proyecta futuro
A 148 años de su fundación













