Palabras desde el respeto y la amistad para Walter Szymek
Señor director de NORTE:

Quiero expresar unas palabras sobre Walter Szymek, quien para mí ha sido un gran profesional de la música, pero sobre todo una gran persona.
Lo conocí en el Taller de Canto Lírico y Música de Cámara dirigido por la profesora Nadecha Brizuela en Ispea Música, donde preparábamos con mucha dedicación obras de diferentes repertorios.
Fue un lugar de mucho aprendizaje, compartimos ensayos, ansiedad antes de cada actuación y fundamentalmente la pasión por la música. En ese camino Walter siempre mostró su compromiso, su seriedad para ensayar y a la vez su humildad para compartir.
A lo largo del tiempo fuimos forjando una amistad que me permitió conocerlo aún más.
Volvimos a encontrarnos en Ispea Música, donde yo cursaba el quinto año del Nivel Superior del profesorado y él se desempeñaba como profesor en el Espacio Curricular de Investigación Musical.
Destaco su desempeño como docente comprometido y responsable, así como su gran calidad humana.
No sólo nos impartía los contenidos de su asignatura, sino que nos transmitió con sus palabras y acciones el perfil de docente que debíamos ser para que nuestra práctica profesional deje un impacto positivo en nuestros estudiantes.
Un gesto que lo define por completo es el siguiente: estábamos finalizando el cursado de nuestro último año y debíamos rendir el coloquio de su espacio curricular. Aún, no encontrándose bien de salud se hizo presente en el instituto a tomarnos el examen para que no perdiéramos esa instancia.
Otra faceta que me parece importante destacar es su rol como profesional de la música y compositor.
Cuando fue mi profesor, se encontraba abocado en la composición musical y la trama argumentativa de una ópera inspirada en la historia de la Condesa Alice Le Saige, escrita por mi abuelo, Ramón de la Mercedes Tissera, en el libro Vidas trágicas del Chaco.
A mis compañeros les expresaba que para él era un honor ser el profesor de la nieta de este escritor chaqueño. Desconozco si ese proyecto ha sido terminado o quedó en proceso de su desarrollo, pero si lo hubiera completado sería un gran homenaje para Walter sea presentado al público.
Para finalizar, quiero destacar sus valores humanos y éticos: su entrega absoluta a su trabajo, su gran responsabilidad y su generosidad.
Siempre recordaré que a pesar de su andar un poco nervioso que lo caracterizaba, en todo momento estaba pensando y proyectando algo nuevo para aportar a la cultura y a la música.
CARLA SABRINA PORTILLO
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