Resistencia22°Min. 18° • Max. 23°
Kinesiología posterior a una cirugía reparadora

Abandonar un tratamiento pediátrico puede tener consecuencias en la adultez

Una kinesióloga que se especializa en el tema advierte sobre las consecuencias que conlleva no cumplir ciertas indicaciones médicas y terapéuticas.

La recuperación de una cirugía plástica no finaliza en el quirófano. El tratamiento posterior, que incluye el trabajo de profesionales de la kinesiología, resulta fundamental para mejorar la funcionalidad de los tejidos, reducir secuelas y favorecer una mejor calidad de vida de los pacientes.

kine
"La rehabilitación es una etapa clave tras una cirugía plástica reparadora", explicó la licenciada en kinesiología.

Así lo explicó a NORTE TV la licenciada en Kinesiología Mariela Fernández, quien destacó la importancia del abordaje interdisciplinario en este tipo de intervenciones.

Fernández señaló que las cirugías plásticas no siempre responden a motivos estéticos. "Una cirugía plástica puede utilizarse para un aumento de busto o para mejorar algún aspecto del cuerpo por decisión propia, pero la mayoría de las veces son reparadoras, por ejemplo para corregir un defecto congénito, una lesión adquirida o las consecuencias de un traumatismo", explicó.

mordedura

La profesional remarcó que en ciudades con un importante flujo de tránsito son frecuentes las lesiones derivadas de accidentes de motocicleta, especialmente cuando no se utilizan los elementos de protección adecuados. En esos casos, las fracturas maxilofaciales suelen requerir la intervención de un equipo multidisciplinario integrado por médicos, cirujanos plásticos y kinesiólogos. "Nuestro objetivo es mejorar la función y acompañar la recuperación para que la persona pueda retomar sus actividades habituales lo antes posible", indicó.

Entre las lesiones que requieren tratamiento también se encuentran las quemaduras por fricción provocadas por el contacto con el asfalto durante un accidente. Estas heridas pueden dejar cicatrices complejas que demandan seguimiento especializado. "Es fundamental que todos los profesionales trabajemos de manera articulada para que el paciente recupere la función que tenía antes de la lesión", sostuvo.

En su experiencia, una gran parte de los pacientes que reciben este tipo de atención son niños con fisuras faciales congénitas, como labio leporino o fisura de paladar.

fisuras

Fernández destacó que el acompañamiento puede comenzar incluso antes de la cirugía, con el objetivo de informar a la familia sobre el proceso de recuperación. "Cuando uno sabe lo que sucede, reacciona mejor y puede hacerse responsable de su propio tratamiento. Lo ideal es comenzar lo más precozmente posible y acompañar al paciente durante todo el proceso", señaló.

Respecto de las situaciones con marcas, la especialista afirmó que prácticamente cualquier tipo de caso puede beneficiarse de un tratamiento kinésico.

Entre ellas mencionó las cicatrices retráctiles, los queloides y las cicatrices deprimidas. "Siempre se puede hacer algo para mejorar la pigmentación, la movilidad o el aspecto de una cicatriz, incluso después de varios años. Todo dependerá de la zona afectada, del tipo de piel y de las características de la lesión", explicó.

Fernández también advirtió sobre el abandono prematuro de los tratamientos, una situación que observa con frecuencia en pacientes pediátricos. Según indicó, cuando los padres no cumplen con las indicaciones médicas y terapéuticas, las consecuencias pueden extenderse hasta la adolescencia y la adultez. "Vemos muchas secuelas en jóvenes que deben volver a someterse a múltiples cirugías porque no se completó el tratamiento en la infancia", lamentó.

La profesional atiende en Resistencia y difunde información sobre rehabilitación y tratamiento de cicatrices a través de sus redes sociales, donde promueve la importancia del seguimiento integral para lograr una recuperación exitosa después de una cirugía plástica o reconstructiva.

Más de kinesiología+ Ver todas
Te puede interesar