A los ignorantes no se los llama, vienen solos
Si bien es cierto que la palabra ignorante se suele utilizar como sinónimo de animal de carga, el diccionario de la legua española define "ignorante" como "una persona con falta de conocimientos".
Pero como siempre decimos, todos somos ignorantes en ciertas cosas de la vida, y no debería ser una culpa, sino más bien algo a cultivar. Como ilustración, para entenderlo mejor, vamos a utilizar a las profesiones del médico y el ingeniero.
Tanto uno como otro fueron a estudiar a la Facultad o Universidad y se recibieron, sin embargo, el médico ignora temas relacionados en cómo construir un puente sobre un río, porque no estudió para eso. Al mismo tiempo, el ingeniero ignora temas relacionados en cómo hacer una cirugía a un paciente en un hospital, porque no estudió para eso. Los dos estudiaron y se capacitaron, pero fuera de lo suyo, continúan ignorando ciertos aspectos de la vida.
No es entonces la ignorancia en sí misma el problema, sino opinar desde la ignorancia, con la situación agravante de agraviar a terceros.

Zapatero, no más allá de la sandalia
En cierta ocasión, Plinio el Viejo, famoso escritor y militar romano del primer siglo, contó una anécdota sobre el pintor Apeles, quien llamó la atención a un zapatero del pueblo "por criticar algo más allá de las sandalias en un cuadro". Le dijo en latín: "Zapatero, no más allá de la sandalia".
De aquella vieja expresión en latín, nació la versión en español de lo que se denomina ultracrepidarismo. Se utiliza para mostrar la falta de humildad intelectual y la ignorancia en determinados temas de quienes opinan sin fundamentos. Y de eso queremos hablar.
Existen periodistas que hablan de lo que no conocen; o dicho de otro modo, opinan desde la ignorancia.
Fuentes inmorales de información
Esta semana, uno de ellos escribió acerca de lo que definió como un engaño dentro de las prácticas del cristianismo, en particular en el Chaco.
Para hacerlo partió del dicho de un filósofo de mediados del siglo 14; a quien seguramente tiene como referencia, el cual sugería que las acciones inmorales son justificables si el objetivo es mantener la seguridad y el orden del Estado. Dicho de otra manera, un inmoral.
Este periodista continuó en su charlatanería, agraviando a los pastores evangélicos en general, porque desde su ignorancia espiritual, piensa y cree que no son instruidos, sino más bien unos charlatanes.
Se produce allí un escenario espejo; es decir, los charlatanes, igual que los ladrones, creen que todos son de su misma condición.
Con la intención a mermar su oscurantismo, le informamos que en el Chaco existen seminarios teológicos para formación de pastores, alguno de ellos hace cincuenta años. Es una lástima que, como periodista, no lo sepa.
Pero haciendo énfasis en lo que quería demostrar con su discurso destructivo sobre los pastores, también se apoyó en el contenido de un libro escrito por un ex pastor que –según él– denuncia lo mismo.
No sabe, debido a su falta de investigación, que quien escribió ese libro fue expulsado del cristianismo por conductas personales inmorales, y hoy atiende un kiosco. Como vemos, otra referencia inmoral, la segunda, que encontró para apoyar su comentario.
Los que opinamos públicamente solemos tener fuentes que nos nutren de la información necesaria. Sin embargo, las dos fuentes de información de este charlatán son iguales: ambas son inmorales.
No es la primera vez
No es la primera vez que publica su animadversión hacia los cristianos. Es la segunda vez que muestra su público rechazo, odio y antipatía hacia los seguidores de Cristo. El problema no es para el pueblo cristiano, sino para su propia persona, ya que si continúa en el mismo camino y no se arrepiente, su destino será la perdición eterna.
Este tipo de conducta es un sentimiento anticristiano, que también se lo conoce como "cristianofobia" y se lo describe como el miedo, el odio y la discriminación o prejuicio irracional contra los cristianos y aspectos prácticos de la fe bíblica.
Discursos de este tipo han provocado persecución a los cristianos a lo largo de la historia.
Pero lo gracioso de esta historia, es que este personaje se auto percibe como seguidor de Cristo, apoyado seguramente en las fuentes de información que suele conseguir y que le hacen creer que lo es, en este caso en la religión que practica.
No existe perfección en grupos humanos
La ignorancia bíblica produce la falta de conocimiento, entendimiento o conciencia de Dios y su voluntad, y a menudo es provocada por la dureza de corazón o la falta de instrucción. Se considera peligrosa, pues conduce al pecado, a la falsedad y al alejamiento de la verdad.
Es cierto que no existe la perfección en ninguna agrupación de personas y en la iglesia tampoco. Del mismo modo, hay extranjeros que provienen de países limítrofes cuyos habitantes suelen ser tildados de piratas, pero ello no nos habilita para afirmar que todos los extranjeros son piratas.
No damos el nombre de las personas involucradas en esta historia debido a que no queremos deshonrarlos públicamente.
Finalmente, damos gracias a Dios porque el Chaco, de acuerdo al último censo, ocupa el primer lugar en la cantidad de cristianos en el país, con un treinta por ciento de creyentes.
"Ladran, Sancho, señal que cabalgamos" es un dicho que señala que estamos avanzando, progresando y teniendo éxito a pesar de las críticas, envidias o impedimentos.
Dentro de ese contexto, a los ignorantes no hace falta llamarlos porque vienen solos. Los ladridos muestran que nuestro trabajo en Cristo es relevante y no pasa desapercibido. Aun así, somos siervos inútiles que solo hacemos lo que tenemos que hacer.
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