El gobierno canceló la participación argentina en la mayor feria pesquera de Asia
La Argentina perdió una oportunidad comercial histórica y dejó una pésima imagen internacional.

La cancelación, a último momento, de la participación argentina en la "China Fisheries and Seafood Expo (CFSE) 2025", la feria pesquera más importante de Asia, significó la pérdida de una oportunidad comercial clave y dejó una mala impresión internacional donde se esperaban acuerdos de exportación de langostino y calamar con empresas chinas.
El evento, que se realizará del 29 al 31 de octubre en Qingdao, reúne cada año a miles de empresarios y es considerado una vidriera global para los productos del mar. Hasta hace pocas semanas, la Agencia Argentina de Inversiones y Comercio Internacional y el Consejo Federal Pesquero invitaban a las firmas nacionales a participar bajo la marca país "Mar Argentino, Salvaje y Austral".
Sin embargo, el 10 de octubre, la Casa Rosada notificó la cancelación de la delegación oficial, suspendiendo reuniones institucionales y toda representación nacional. La medida generó sorpresa y malestar entre empresarios del sector, e incluso en la propia Subsecretaría de Pesca, que había confirmado su presencia y la firma de un acuerdo con la multinacional Bright Food, una de las mayores corporaciones estatales chinas de alimentos y bebidas.
Ese convenio habría posicionado a la Argentina como principal proveedor de pesca salvaje y natural del gigante asiático. Además, se frustraron encuentros organizados por la Cámara Argentina Patagónica de Industrias Pesqueras (CAPIP) con potenciales compradores chinos interesados en el langostino.
Para el sector, la decisión fue un papelón diplomático y comercial difícil de justificar. En la cultura china, cancelar una participación oficial a último momento se interpreta como un gesto de desaire o distancia política, lo que agrava el impacto del retiro argentino.
Analistas advierten que la ausencia se produce en un momento sensible, con negociaciones abiertas sobre la pesca no regulada en la Milla 201 y la certificación del calamar. La feria era una oportunidad estratégica para fortalecer la soberanía comercial y discutir acuerdos bilaterales clave.
"Así de serios somos", resumió con ironía un empresario del sector. Lo que debía ser una estrategia de apertura terminó en un acto de torpeza política que dejó a la industria pesquera argentina sin voz ni presencia en el mercado más competitivo del planeta.













