Resistencia31°Min. 21° • Max. 31°
Opinión

El diario del lunes             

El resultado de las elecciones en la provincia de Buenos Aires fue un golpe tremendo para Milei y su equipo. El empate técnico se transformó en una derrota que todavía tratan de entender y a quien culpar.

dibujo democracia.jpg

Si este resultado anticipa lo que pasará dentro de dos años, Cristina prepara los festejos del indulto. O no, porque la relación con el gran ganador del domingo 7 no es muy buena, más bien mala.

Lo bueno que se le puede reconocer a la gestión Milei y el consenso conseguido, se rompió en pedazos debido a los errores, fundamentalmente políticos, cometidos. 

Las principales demandas y las mayores críticas que causaron la derrota, no fueron la desocupación, el bajo poder adquisitivo, el no ver que el esfuerzo de millones no fuera compartido por la casta que tanto nos prometió Milei aniquilar, no ver la disminución de la pobreza a pesar de lo declarado, la creciente inseguridad, la angustia por perder el empleo aquel que lo tiene, y muchas cosas más. 

La derrota se debe buscar principalmente en tres cuestiones a las que luego se le agregó una más. La insensibilidad brutal ante la realidad de la discapacidad, pretendiendo corregir la corrupción imperante con medidas absolutamente injustas que provocan mucho dolor. 

La nada resuelta realidad del Hospital Garrahan y la salud en general, llevando el dolor y la injusticia a más habitantes. El pésimo trato a los jubilados. Por supuesto que aquí hay problemas antiguos y de fondo, pero aplicaron la misma y equivocada política no mejorando en nada la dura realidad. 

Esas tres fueron principalísimas a las que se les sumó la cuarta, las sospechas de corrupción, las sospechas de cobro de coimas por parte de Karina Milei y allegados, en cuestiones vinculadas a la industria farmacéutica: fentanilo, compras dirigidas de medicamentos sin licitaciones, descontrol de la ANMAT, como ejemplos. 

Una vez más la respuesta del gobierno de Milei fue pésima, aumentando las sospechas, con dictámenes de censura previa incluidos. Todo esto a escasos días de la votación. 

Los argentinos parece que nos cansamos del mal trato, de las injurias y ofensas en todos los discursos de Milei, de ufanarse hace dos meses del dólar tocando pisos, a casi mil quinientos, el riesgo país a seiscientos pesos y llegar a casi novecientos y a mil luego de la derrota. Groseros errores en la forma, que ya fueron criticados reiteradamente. De criticar y no aceptar ser criticado. 

El presidente debe enterarse que sus errores no los paga él, los pagamos todos los argentinos. Mejorar la macroeconomía es necesario, pero si eso no provoca una mejor calidad de vida para todos, algo está faltando. Eso te reclamamos, Javier Milei. No asumiste ayer. 

El nervioso discurso del domingo asumiendo la derrota no incluyó autocríticas, y pasados algunos días no se conocen cambios, ni de personas, ni de políticas. 

La casta sigue viva, con poder. Tanto que varios ganadores en las elecciones ya reconocieron que no asumirán, solo fueron candidaturas testimoniales. Eso es estafar la voluntad popular, eso también es corrupción, que la casta política no hace nada por modificar. 

Se acercan cada vez más las elecciones de octubre. ¿Podrá Milei modificar cosas importantes que puedan mejorar la intención de voto? ¿Le alcanzarán los dos años que restan de su mandato? 

La no concurrencia fue elevada una vez más. No votar a favor de Milei, que nacionalizó la elección en otro error político, no significa votar al peronismo que suma años en una provincia cada vez más decadente en todo sentido. 

¿Qué otra cosa disputan Kicillof y Milei que no sea poder? Hasta aquí el poder, cada uno tiene su porción, no es sinónimo de mejoras para el país. 

El pueblo no te votó a vos, Milei, votó lo que prometiste solucionar. Cumplilo. Y sin corrupción.  

Más de corrupción+ Ver todas
Te puede interesar