Trump impuso un arancel del 50% a productos de Brasil
El presidente estadounidense firmó una orden ejecutiva que impone un arancel del 50% a las importaciones, como represalia porque la Justicia brasileña procesó su aliado, el exmandatario Jair Bolsonaro.

Esta medida, que entrará en vigor en siete días, se justifica legalmente bajo una ley de 1977, que permite declarar una emergencia económica cuando "intereses estratégicos" estadounidenses se ven amenazados.
Aunque el arancel se aplica de forma general, quedaron exentos algunos sectores clave como la aviación, el jugo de naranja y la energía. La decisión sigue a una carta enviada el 9 de julio al presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva, en la que Trump amenazaba con posibles represalias debido al enjuiciamiento a Bolsonaro.
La Casa Blanca argumenta que el gobierno brasileño, especialmente a través del juez del Supremo Tribunal Federal, Alexandre de Moraes, ha promovido una campaña de represión contra la oposición, incluyendo simpatizantes de Bolsonaro, ciudadanos estadounidenses y empresas tecnológicas de EE.UU. Según el comunicado oficial, de Moraes habría censurado a críticos políticos, congelado activos de empresas extranjeras e iniciado procesos legales contra personas por opiniones expresadas fuera de Brasil, como el caso de Paulo Figueiredo, residente en EEUU.
Trump acusa al gobierno brasileño de violar derechos humanos y coartar la libertad de expresión, lo que, según su administración, afecta directamente a los intereses económicos y políticos de Estados Unidos. Además de los aranceles, EEUU revocó visados a de Moraes, otros magistrados y sus familiares, en línea con la política de "America First", que busca priorizar la seguridad y los derechos de los ciudadanos estadounidenses.
El secretario de Estado, Marco Rubio, implementó el pasado 28 de mayo restricciones de visado para extranjeros involucrados en actos de censura que contravienen las libertades protegidas por la ley estadounidense. La administración Trump sostiene que estas decisiones forman parte de una estrategia internacional más amplia para proteger los derechos fundamentales y respaldar a las empresas tecnológicas estadounidenses frente a presiones extranjeras.
Esta acción intensifica las tensiones diplomáticas y comerciales entre EEUU y Brasil, en un contexto marcado por disputas sobre censura, libertades civiles y el control de las redes digitales. Para Trump, el uso de aranceles es una herramienta legítima de defensa nacional y política exterior, y su aplicación en este caso busca preservar la soberanía económica y los valores democráticos estadounidenses.
Repercusiones en el Mercosur
Ante esta agresión contra su economía, Brasil podría responder con una suba de aranceles similar para los productos estadounidenses. Si lo hiciera, se produciría inmediatamente un conflicto con el arancel común del Mercosur, que todos los integrantes del bloque observan para las importaciones provenientes de fuera del bloque.
Si Brasil subiera el arancel a contra EEUU, los demás países del Mercosur deberían subirlo igualmente. Si no lo hicieran, los productos estadounidenses podrían ingresar por alguno de los otros integrantes del bloque y luego ser introducidos en Brasil a aranceles más bajos. El conflicto podría llevar a serias contradicciones en el bloque, que pusieran en cuestión su razón de ser.
Temas en esta nota

Madres de pacientes se movilizan para defender el hospital que cuida a sus hijos
“El Garrahan no se toca”

Caputo refuerza la contracción monetaria
Tiene vencimientos por $38 billones en agosto

Cómo una caminata diaria puede reducir la mortalidad casi a la mitad
El revolucionario poder de los 7.000 pasos

Ciencia en tiempo real impacta en redes sociales
Expedición del CONICET al Cañón Submarino Mar del Plata

Las fintech quieren volver al "barrido" de cuentas para cobrarse deudas
Preocupación por el creciente endeudamiento de las familias

La economía golpea el ánimo social y político
El bolsillo como termómetro










