Resistencia31°Min. 21° • Max. 31°
Carta de lectores

Espacios de libre expresión

Señor director de NORTE:

En esta ocasión, deseo agradecer los espacios que brinda el diario que dirige para la libre expresión de los ciudadanos, espacios públicos que permiten compartir reflexiones, convicciones, información, propuestas y otras manifestaciones personales o de grupos que encuentran un lugar de tolerancia y apertura. 

En muchos casos, quejas y pedidos; en otros, agradecimientos o también denuncias relacionadas con prácticas institucionales referidas al ambiente, entre otros, con el deseo de llamar la atención para mejorar la ciudad, el país, o también, para acercar a la fe, tal como se detalla en la publicación.

La libertad de expresión, vulnerada en muchos países y ámbitos, cobra importancia porque se refiere a la libertad de pensamiento, en lo político, económico, educativo, religioso, etc. 

Si bien es remarcada en el pensamiento liberal, es en realidad un derecho humano propio del mismo previo a toda postura filosófica o ideológica, y el ser humano y las comunidades deben ser escuchados en sus intereses y necesidades si la sociedad pretende ser auténticamente democrática. 

A lo largo de la historia se han silenciado a aquellos que no coinciden con los poderes de turno, sean emperadores, reyes o presidentes, y actualmente se observa con dolor en muchos países la persecución o la eliminación de los que no piensan como los que detentan el poder. 

El autoritarismo suele ser el peor enemigo de la libertad de expresión aunque no el único.

El miedo a que el pensamiento de otros convenza más que el propio anula la posibilidad de expresión, en tanto aquellos que se consideran dueños de la verdad traten de imponerla, sobre todo aprovechando las redes, la educación, la propaganda, etc. 

La filosofía, tal como dice su nombre, es un camino, una búsqueda de la verdad, y en los orígenes de la misma, no se consideraba sabio al que no se preocupaba de esta búsqueda. 

Aceptar opiniones sin preocuparse de las razones, de las ideas que la sostienen, aunque se proponga en nombre de la tolerancia, conduce a no hacerse cargo de las consecuencias prácticas de estas ideas, que inciden en la vida de muchos.

En este sentido, la libertad de expresión permite el disenso, la discusión argumentativa, siempre que se dé en un marco de respeto y reconocimiento del otro, de diálogo sin coacciones, pero necesita también disposiciones, como el saber escuchar y responder dentro de este clima. 

Y esto es un ideal que debería practicarse en las aulas, para que los alumnos salgan de las adhesiones irracionales a ciertas ideas, lo que hoy se asocia a la posverdad, sea en el fútbol, como en lo político, o en creencias ideológicas diversas. 

Es lamentable ver a nuestros representantes (legisladores) utilizar toda clase de violencia verbal, olvidándose de decidir las leyes que afectan a quienes representan.

 Y también comprobar la falta de preparación a la hora de discutir temas éticos referidos a educación, salud, etc., lo que implica no atender al pensamiento de los demás, sino sólo a la estrategia de conseguir leyes que tienen serias consecuencias. 

En este sentido, no han comprendido la esencia de la libertad de expresión, que se basa en la libertad de pensamiento, como lo dice el concepto, pensamiento, no irracionalidad. 

Es por este motivo que remarco la importancia del espacio que brinda este medio ya que en las cartas de lectores se expresa esa libertad de pensamiento respecto de muchos de los problemas, situaciones o también vivencias y creencias de los ciudadanos.

MARÍA ELENA RADICI 

RESISTENCIA

Más de Carta de lectores+ Ver todas
Te puede interesar