Resistencia23°Min. 20° • Max. 31°
Docentes bonaerenses

"Este paro es por el salario y contra Kicilloff y Baradel"

El martes, el paro provincial de los maestros de la provincia de Buenos Aires alcanzó adhesiones de hasta el 90% en varios distritos del Conurbano, en Mar del Plata, Bahía Blanca y Tandil, entre otros distritos.

paro docente.jpg

   La huelga docente ha sido la más masiva durante la gestión del gobernador Axel Kicillof. La medida, impulsada inicialmente por la Federación de Educadores Bonaerenses (FEB), contó con el apoyo de seccionales del SUTEBA como Tigre, Marcos Paz, La Matanza, San Martín, Morón, Esteban Echeverría, Florencio Varela, La Plata, Tandil, Azul, Mar del Plata y Bahía Blanca, entre otras. También se llevaron a cabo manifestaciones y radios abiertas y actividades en diversos distritos del Conurbano y del interior.

   El paro fue una respuesta de rechazo al reciente acuerdo salarial entre el gobierno provincial y la conducción de SUTEBA (Baradel), que consolidó sueldos considerados "de pobreza". Los docentes se denunciaron un "doble ajuste": el nacional, encabezado por Javier Milei, que eliminó el FONID y recortó presupuestos, y el provincial, a cargo de Kicillof. Actualmente, los salarios docentes bonaerenses ocupan el puesto 22 entre las 24 provincias.

   El gobierno bonaerense advirtió que habría descuentos salariales y dictó una conciliación obligatoria, calificada como ilegal por los gremios, ya que fue dispuesta por el propio Estado, que es el empleador de los docentes. No obstante, la medida se sostuvo y expuso el descrédito de la dirigencia oficialista del SUTEBA, firmante del acuerdo con el gobierno de Kicillof.

   Aunque la FEB convocó la huelga sin plantear un plan de continuidad, se transformó en vehículo para expresar el rechazo generalizado a los bajos salarios y las malas condiciones laborales. Los docentes que promovieron activamente la huelga propusieron como horizonte un paro por tiempo indeterminado, basado en asambleas escolares, autoconvocatorias y plenarios de delegados, con el reclamo de un salario mínimo de $1.800.000 indexado por inflación.

   En el marco de la creciente tensión entre el gobierno bonaerense y los docentes, los delegados del SUTEBA La Matanza, Sandra Linares y Mariano Hermida, también dirigentes de la Tendencia Docente Clasista, expresaron su rechazo a la reciente oferta salarial del Ejecutivo provincial: "Este paro es contra el ajustador Kicilloff y contra la burocracia sindical de Baradel, que le firma cualquier cosa".

   La propuesta del gobierno de Axel Kicillof consistía en un incremento del 10% en dos tramos: 6% en mayo y 4% en julio, calculados sobre los haberes de marzo. 

   Sin embargo, Linares y Hermida manifestaron en declaraciones radiales que la oferta no responde a las necesidades de los maestros, y criticaron a la conducción provincial del sindicato por aceptar el acuerdo sin consultar a las bases. Sus declaraciones expusieron no solo una crítica al acuerdo salarial firmado por la conducción del sindicato con el gobierno de Axel Kicillof, sino también una denuncia frontal contra la precariedad estructural del trabajo docente en la provincia.

"Trabajamos de sol a sol y no llegamos a fin de mes"

   Linares fue categórica: "La estamos pasando muy mal. Tenemos que tomar dos o tres cargos, trabajar de 7.30 hasta las 10 de la noche. Muchos compañeros venden cosméticos, ropa, hacen Uber para sobrevivir". La afirmación sintetiza una realidad cada vez más extendida: la docencia se ha vuelto un trabajo empobrecido, donde el esfuerzo de la formación y el compromiso social no se condicen con los ingresos percibidos.

   Hermida explicó que una maestra de grado con un cargo único cobrará –desde junio- $643.000 de bolsillo. Un preceptor recibirá unos $546.000. Lo más alarmante, dicen, es que "más del 60% del salario está compuesto por sumas en negro, no remunerativas, lo que no solo achica el sueldo básico, sino también las jubilaciones y aguinaldos". Además, los docentes no percibieron ningún aumento desde marzo y el supuesto "10%" pactado con el gobierno se dará en cuotas hasta agosto.

Paritarias ficticias 

   La crítica no solo apuntó al gobierno bonaerense, sino también al sindicato conducido por Roberto Baradel. "Nos enteramos del acuerdo por los medios, mientras estábamos en plena asamblea. Es una falta total de democracia sindical", denunció Hermida. En SUTEBA La Matanza, de más de 9.500 afiliados, solo participaron 400 en la última asamblea. "Se dice que hubo aprobación masiva, pero en las escuelas el 99% está en contra", agregó.

   Los delegados coincidieron en que el malestar docente supera lo salarial. "Esto es la punta del iceberg. Hay una situación social explosiva en las aulas: violencia, abandono estatal, crisis barrial, narcos. Hay compañeras que piden salir antes, porque en Lomas del Mirador es riesgoso quedarse hasta las 18", contó Linares.

Autoconvocatoria

   Tanto Linares como Hermida remarcaron que el éxito del paro se logró "a pesar" de la conducción sindical, y no gracias a ella. "Los docentes hicieron oídos sordos a los comunicados del gobierno y se volcaron masivamente a la huelga. No pusimos el voto: pusimos el cuerpo", subrayaron.

   En tal sentido, llamaron a fortalecer la organización desde abajo: "Hay que retomar las autoconvocatorias, como en Bahía Blanca, donde los compañeros pararon el 20 y el 22, sin esperar el permiso de nadie". En paralelo, plantean impulsar una nueva huelga de 48 horas la próxima semana y exigir un salario equivalente al costo real de la canasta familiar.

   El mensaje que dejaron al cierre fue claro: "Lo de hoy no puede ser un techo, sino un piso para seguir organizándonos". Para ambos delegados, el problema no es solo económico, sino político. "Kicillof representa una oposición adaptada al régimen, que se ha convertido en parte de la casta. No podemos esperar nada de ellos", expresó Hermida.

   Lo que se está gestando, señalan, es algo más profundo: una ruptura con la conducción tradicional y una búsqueda de herramientas propias para enfrentar la crisis educativa, social y salarial. Una rebelión que, en sus palabras, se acumula "en las entrañas del pueblo".

   La jornada del 20 de mayo fue la segunda, después del paro de 5 de marzo, realizada en contra de las directivas del sindicato bonaerense SUTEBA, lo que constituye otra manifestación significativa del descontento docente en la provincia de Buenos Aires y de la urgencia de respuestas concretas que reclaman al gobierno provincial.

Temas en esta nota

Notas relacionadas
Más de educación+ Ver todas
Te puede interesar