Resistencia23°Min. 20° • Max. 31°
Carta de lectores

Hace ochenta años terminó una guerra mundial

Señor director de NORTE:

Hace ochenta años, en mayo de 1945, sonaban las campanas de las iglesias de todo Europa, festejando el fin de la Segunda Guerra Mundial en ese continente. 
En ese mismo día, en un pueblo pequeño pero muy hermoso, a treinta kilómetros de Florencia Italia, llamado Dicomano, sonaban las campanas de una sola iglesia dado que se casaban Silvia Valli y Stefan Szymula —mis padres—, cuya historia romántica ha sido escrita en este diario NORTE hace unos veinticinco años.

Hablando de mi padre cabe acotar que participó activamente en la Segunda Guerra Mundial, que produjo más de sesenta millones de muertes.  Mi padre fue hecho prisionero y conducido a un campo de trabajos forzados en Siberia.

Salió liberado de prisión para encontrarse con el ejército polaco del General Anders en Irán, para luego prepararse en el medio oriente, llegar a Italia, participar en varias batallas entre ellas la de Montecassino que fue crucial para el avance de los aliados en la península.

Fue condecorado ocho veces. Y precisamente en la guerra de las Malvinas, devolvió las medallas otorgadas por los ingleses en protesta por esa guerra entre dos naciones.                       
Mi padre, ya en Argentina, trabajó por la paz y el progreso, proyectando más de mil kilómetros de caminos en la selva misionera.  Siguen habiendo muchas guerras en el mundo y eso contribuye a la destrucción del planeta.

Pidamos por la paz en el mundo, construyamos la paz entre todos, cada uno de nosotros puede hacer algo, para comenzar, enviando notas a todos los jefes de estado y de gobierno del mundo, a legisladores, gobernadores, alcaldes y a todos los poderes, pidiendo por la paz en el mundo.  
Breguemos por la paz. ¡Basta de guerras! ¡Viva la paz!

CLAUDIO SZYMULA

RESISTENCIA

Más de Guerra mundial+ Ver todas
Te puede interesar