Resistencia23°Min. 20° • Max. 31°
Carta de lectores

Los herejes de la causa

En conmemoración a los 41 años de la asunción del primer presidente democrático de Argentina, Dr. Raúl Ricardo Alfonsín.

Señor director de NORTE:

Especificar las 41 estaciones de la democracia argentina implica describir un itinerario lleno de situaciones, cuyo costo es excelso, a pesar de las exaltaciones expuestas hasta el presente, donde la libertad es un concepto definitivo y no una simple recurrencia, como eje de la manipulación, que tergiversa definiciones.

Si la democracia es una representación de la vida y de la paz, más que una simple definición abstracta, sus compendios tienen generosos contenidos de la talla de la participación, la organización social, la solidaridad, el respeto a la pluralidad, la igualdad y la equidad, si se los precisa, como columnas verdaderamente significativas que la sostienen.

En democracia, la opinión en discrepancia enriquece el debate, pero la censura es un acto de violencia, deleznable, para todos los sectores que edifican perspectivas y exponen sus ideas como una constante, superando las diferencias que exhibe el prisma, y las perspectivas dispares, de cada una de las miradas de ese universo.

En Atenas, a mitad del Siglo V a. C., surge la idea y la práctica de un régimen político, donde los miembros se consideran iguales entre sí, y colectivamente soberano, capaces de autogobernase, con el ejercicio de un solo poder, el que otorga esas potestades.

En estas coordenadas, que definen el imperio político —que ejercen hoy los ciudadanos— es necesario recurrir a la historia a fines del siglo XIX, donde a ética de Kant, define los contrastes a los desvíos, en los manejos de la cosa pública, y la representatividad ante el fraude de algunas ideas.

Con la irrupción de una figura como la de Leandro N. Alem, que precisa lo que resguarda la ética en la política, y determina, que "la causa es de los desposeídos", es decir, que no es el fraude, ya que la apropiación de los conceptos de legitimidad, en el ejercicio del poder, es un verdadero vicio.

Si la ética —según el señor de Balvanera— es el cimiento, en el manejo de la cosa pública, que debe resolver las marginalidades en una sociedad.

Para Hipólito Yrigoyen, la democracia se debe construir con la política, como único material, y este tiene que estar sustanciado en la moral, como límite ideal que asevera la falta de oxígeno, a la corrupción.

Raúl Alfonsín define a la democracia plural como la igualdad en las diferencias, y hoy a cuarenta y un años de la gesta del 10 de diciembre del año 1983, cuando asume como el primer presidente electo por el pueblo, sus postulados aún se debaten, ante las posiciones sectarias y dogmáticas de los factores retardatarios.

Entender cuál es el camino posible para expresar los consensos, los diálogos y exponer las ideas en la democracia es la factibilidad lógica, para que impere la cordura y la sensatez con los ciudadanos, lo que significa darle un sólido marco a la institucionalidad de las leyes.

La ética de la solidaridad es un componente que en la idea partidaria de la Unión Cívica Radical, el padre de la democracia, lo expone el nuevo principio, que reivindica su mirada profundamente humana, que hace frente a las inclemencias y rigores, superando las ideas tenazmente, lo que hoy no reivindican los herejes de la causa.

JOSÉ A. PÉREZ

DNI 16757677

GRISELDA BENITEZ

DNI 27410058

JOSÉ LUIS SOTO

DNI13273900

ANTONIO PATRICIO

DNI N 21860559

ERIK SANABRIA

DNI N 36390445

CLAUDIO VERA

DNI N 24077626

LUCIO JULIÁN PATRICIO

DNI 34478206

RESISTENCIA

Más de Democracia argentina+ Ver todas
Te puede interesar