Inmediata realización
En nuestro anterior comentario señalábamos que los tiempos de Dios son distintos a los nuestros, porque él no piensa como nosotros, ni camina por donde nosotros caminamos, y por ese motivo muchas veces cuesta razonar su voluntad.
A veces nos equivocamos
En el contexto de la esclavitud de Israel en Egipto, decíamos que cuando Moisés sintió que estaba listo para actuar lo hizo, pero en una reyerta mató a un egipcio que maltrataba a otro hebreo.
Se le fue la mano, se equivocó, y debió comenzar de cero. Después de eso, tuvo que esperar cuarenta años en el desierto, pastoreando las ovejas de su suegro Jetro; y estando en eso, recién fue convocado para la misión de liberar a Israel de la esclavitud de Egipto.
Moisés no supo esperar y, lleno de buenas intenciones, comenzó su ministerio antes de que Dios se lo indique. Pero existen otras misiones que para llevarlas a cabo no es necesario esperar ni un minuto, solo hay que actuar.
El ejemplo del gadareno
Veámoslo. Relata el texto bíblico que, predicando el perdón de pecados, Jesús llegó a la tierra de los gadarenos, que está en la ribera opuesta a Galilea; y vino a él un hombre de la ciudad, que estaba endemoniado desde hacía mucho tiempo, que no vestía ropa, ni moraba en casa, sino en los sepulcros.
En contacto con Jesús, en el acto fue liberado y la gente que vivía en ese lugar observaba con temor lo que había sucedido: el endemoniado se puso ropa y quedó en su cabal juicio como una persona normal.
Y agradecido por lo que le había ocurrido, pidió formar parte de la comitiva que acompañaba a Jesús; pero éste le dijo: "Vuélvete a tu casa, y cuenta cuán grandes cosas ha dicho Dios contigo; y él se fue, publicando por toda la ciudad cuán grandes cosas había hecho Jesús con él."

De inmediata realización
Esa tarea, la de publicar las cosas que hace Dios en nuestras vidas, son inmediatas; es decir, no hace falta esperar que pase el tiempo. Vemos entonces que en el cristianismo existen tareas que necesitan tiempo de preparación, y otras que son de inmediata ejecución.
Precisamente, el apóstol Pablo les enseñó a los creyentes del puerto de Corinto, Grecia, conocidos como los corintios, que "el que está en Cristo es una nueva criatura, y las cosas viejas pasaron y ahora son todas hechas nuevas". A eso se le llama el nuevo nacimiento espiritual, que trae consigo conversión y una total trasformación de las personas.
Y pide el apóstol que los cristianos que aceptaron a Cristo y recibieron ese nuevo nacimiento espiritual, como embajadores de Dios, lleven ese mensaje al mundo, para que otros también lo reciban y sean libres de la condenación eterna.
Dios ya perdonó a los hombres
Al contrario de lo que muchos creen, Dios ya perdonó el pecado a los hombres, solo hace falta que cada uno lo reconozca, se arrepienta y acepte, y como el gadareno, inmediatamente lo publique en su entorno.
Al respecto el texto bíblico señala que: "Dios estaba en Cristo reconciliando consigo al mundo, no tomándoles en cuenta a los hombres sus pecados, y nos encargó a los cristianos el mensaje de la reconciliación. Así que somos embajadores en nombre de Cristo, como si Dios rogase por medio nuestro; les rogamos en nombre de Cristo: Reconcíliense con Dios".
Reiteramos entonces, existen misiones que deben esperar su tiempo y otras que son de inmediata ejecución, como la de predicar el evangelio de Cristo en nuestro entorno. No todos creerán, pero otros si lo harán.
Temas en esta nota

Qué dice realmente el Evangelio sobre la riqueza

Una perspectiva teológica sobre la deuda de la humanidad

Si hubiese agarrado la Biblia antes
El libro de las verdades fundamentales

El Dios de lo imposible y la soberbia humana
La sencillez de la fe

La misa equivocada
Opinión

Vivir con fe
Opinión

¿Qué nos sostiene cuando todo falla?
Mensaje cristiano










