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Los derechos peatonales

El Programa de Naciones Unidas para los Asentamientos Humanos, también conocido como ONU Hábitat, advierte que las ciudades enfrentan el desafío de garantizar el derecho a la movilidad de todos sus habitantes. El organismo acuñó la expresión "derechos peatonales" que hace referencia a la necesidad de facilitar el desplazamiento a pie de los habitantes de una ciudad, por entender que esa modalidad constituye la base de una movilidad urbana sostenible, segura e inclusiva.

Cabe aclarar que el mencionado programa de la ONU también reconoce la importancia de mejorar el transporte público o la infraestructura vehicular, pero al mismo tiempo remarca que la calidad de vida de los ciudadanos también depende, en buena medida, de la posibilidad de poder caminar en forma segura por las calles de una ciudad. En ese sentido, observa que las ciudades que priorizan los derechos peatonales, por lo general, tienden a un ambiente urbano más agradable y habitable. Dicho de otro modo, los espacios públicos bien diseñados fomentan la interacción social, el bienestar y el disfrute del entorno. Según ONU Hábitat, garantizar que los peatones puedan caminar sin peligro es crucial para reducir siniestros viales y, en no pocos casos, salvar vidas. Esto, necesariamente, requiere por supuesto obras de infraestructuras seguras, como cruces peatonales bien señalizados y zonas de paso protegidas. Además, está también la cuestión de la accesibilidad, ya que los derechos citados subrayan que las calles y veredas deben ser accesibles para todos, incluyendo personas con discapacidad, adultos mayores y familias con niños.  

Esta agencia de la ONU promueve diez derechos peatonales: a cruzar la calle con calma y seguridad, contar con veredas amplias y continuas, vivir en una ciudad hecha a la medida de las personas, a que todos los ciudadanos puedan caminar seguros por las calles, convivir en los espacios públicos, jugar en esos mismos espacios, disponer de mobiliario público suficiente y adecuado, contar con un servicio de transporte público apropiado, a un medio ambiente sano y a contar con centros urbanos organizados. En un reciente informe sobre esta temática, este programa de la ONU destaca también la importancia de implementar ajustes razonables en los edificios públicos, para que cualquier persona pueda usarlos en igualdad de condiciones. Por otro lado, observa que no todos los obstáculos peatonales son físicos, sino que existen también comportamientos sociales que limitan los desplazamientos a pie, como los robos a transeúntes y el acoso sexual. En relación con este último punto, propone identificar las zonas de la ciudad con mayores índices de inseguridad, mejorar esas zonas urbanas mediante mantenimiento de fachadas, iluminación nocturna y poda de vegetación y crear campañas de comunicación para prevenir el acoso sexual contra las mujeres en las calles y el transporte público. Más adelante, el documento señala que la calle es el principal espacio público de una ciudad, pero su uso predominante como vía de tránsito ha disminuido su habitabilidad, por lo que plantea la necesidad de fomentar el uso de los espacios públicos mediante la incorporación de oferta cultural y deportiva.

Como se sabe, el país atraviesa una situación extremadamente difícil, ya que buena parte de la población vive en situación de pobreza. Esta semana se conoció un informe del Observatorio de la Deuda Social Argentina de la Universidad Católica Argentina (ODSA-UCA) que confirma que la pobreza alcanzó al 52% de la población del país y la indigencia al 17,9%, en el primer semestre del año. Se trata, nada más ni nada menos, que la cifra semestral más alta de las últimas dos décadas. Es en este contexto que se deben reformular algunas de las políticas públicas que tienen impacto en las personas que viven en ciudades.

Volviendo al tema principal de esta columna, vale recordar que la ley vigente establece que los vehículos deben dar la prioridad de paso a los peatones que cruzan en forma correcta la calzada por las esquinas o sendas peatonales, y con el semáforo a su favor donde lo hay.  Es importante que los conductores de vehículos tengan presente que se debe respetar la prioridad del peatón. Un especial llamado de atención requieren los conductores de motocicletas que se desplazan a una velocidad peligrosa entre otros vehículos que están en fila, detenidos por un semáforo en rojo. Muchos peatones, confiados por tener habilitado el paso, cruzan unos metros antes de la senda peatonal y corren el riesgo de ser atropellados por estas motocicletas que vienen a gran velocidad.

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