Señales del cambio climático
La desaparición de la nieve en las montañas más altas del mundo y el aumento de las fuertes turbulencias que afectan a las principales rutas de vuelos de las aerolíneas internacionales son sólo dos señales de los efectos del cambio climático. Así lo advierten expertos que citan como ejemplo el reciente caso del Everest, donde salieron a la luz los cadáveres de escaladores que murieron tratando de alcanzar la cima de esa montaña. También mencionan la dramática situación que vivieron los pasajeros de un vuelo que unía España con Uruguay y que debió aterrizar de emergencia en Brasil.
El cambio climático es, sin duda, uno de los mayores desafíos que enfrenta el planeta en la actualidad. Más allá de sus efectos sobre el medio ambiente, la crisis también está teniendo un impacto en la esfera política y social a nivel global: desde comunidades enteras desplazadas, pasando por conflictos por recursos escasos en algunas regiones, hasta la impactante imagen que reveló el Everest en los últimos días. A la lista se pueden agregar los problemas que afectan a comunidades costeras de pequeñas islas del Pacífico que sufren el aumento del nivel del mar y, en otros casos, se ven obligadas a abandonar sus hogares debido a inundaciones y tormentas cada vez más intensas. Tal es el caso de las Islas Marshall, un archipiélago en el Océano Pacífico que se enfrenta a la amenaza del aumento del nivel del mar. Según Naciones Unidas, más de la mitad de la población de ese archipiélago vive a menos de un metro sobre el nivel del mar, lo que lo convierte en una de las áreas más vulnerables al cambio del clima.
Para los expertos, los más afectados por el cambio climático son los países en desarrollo que carecen de los recursos y la infraestructura necesarios para hacer frente a los impactos de esta crisis ambiental. Desde sequías devastadoras que azotan a África, hasta inundaciones que asolan a Asia, estos países se enfrentan a una realidad cada vez más dura y desafiante. Un caso emblemático es el de Mozambique, que en 2019 sufrió el devastador impacto del ciclón Idai, considerado uno de los peores desastres climáticos del hemisferio sur. Miles de personas perdieron la vida, y cientos de miles quedaron sin hogar. La reconstrucción ha sido lenta y difícil, y el país sigue luchando por recuperarse de los efectos a largo plazo de este evento climático extremo.
Pero si estos ejemplos pueden resultar lejanos, los pasajeros uruguayos que viajaban en el vuelo internacional que venía desde España y que sufrió fuertes turbulencias confirman que los efectos del cambio climático se pueden sentir hasta en los lugares menos esperados. Sobre este asunto, los científicos señalan que la evidencia sugiere que existe una estrecha relación entre el cambio climático y el aumento de turbulencias que afectan a los vuelos de aviones. En efecto, varios estudios han encontrado que las turbulencias han aumentado significativamente desde 1979. Por ejemplo, un estudio reveló que las turbulencias en el Atlántico Norte han aumentado un 55% desde ese año hasta la fecha. Según los investigadores, el calentamiento global está alterando los patrones atmosféricos de una manera que intensifica este fenómeno meteorológico peligroso para la aviación. Un grupo de científicos de la Universidad de Reading, en el Reino Unido, por ejemplo, estudiaron estas perturbaciones atmosféricas y hallaron que las turbulencias severas aumentaron en forma considerable en una ruta muy transitada en el Atlántico Norte. Atribuyeron el fenómeno a cambios en la velocidad del viento a gran altura. Eso -explican los científicos- se debe a que el aire es más cálido a causa de las emisiones de carbono. Frente a este nuevo escenario, proponen invertir recursos en el desarrollo de sistemas más sofisticados para la detección de turbulencias. Al mismo tiempo, advierten que las rutas de vuelo entre Europa y Estados Unidos registraron un aumento en el número de turbulencias en los últimos años y lo mismo ocurrió con las rutas sobre el Atlántico Sur y Medio Oriente.
Es necesario que los gobiernos adopten medidas decisivas para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero y que la comunidad internacional brinde apoyo a los países en desarrollo que sienten en mayor medida el impacto del cambio climático.











