Propusieron donar y trasplantar árboles, y la respuesta los sorprendió
Detrás de la iniciativa hay una docente que incentiva a "contagiarse de amor, respeto y empatía por la vida; se trate de una árbol, un animal o una persona".

Es domingo a la siesta, el cielo está cubierto y hace frío, sin embargo un pequeño grupo de personas muy abrigadas se reparten tareas en Moreno y Pío XII, junto a las vías del ferrocarril en Resistencia.
Tres alternan turnos para cavar un pozo donde se ubicará un palo borracho de poco más de dos metros. Entre dos descargan y trasladan un pesado contenedor de compost. Tres más se encargan de las tablitas, una las recorta con una sierra, otras dos las pintan y escriben.
La iniciativa de llevar árboles adonde hay voluntad de apadrinarlos pertenece a Misión Eco, una pequeña asociación de voluntarios que nació en 2020. A pulmón sus integrantes se enfocan en acciones relacionadas con el cuidado del ambiente, y en el corazón de la planificación está Yanel Mayol.

"Ya veníamos trabajando con otras asociaciones ambientalistas como Somos Monte, Árboles Urbanos y otros sectores dedicados al tema. Para seguir ayudando nació esto de cuidar la ecología y por eso se llama Misión Eco", explica la joven docente.
Su experiencia la llevó a elegir el dictado de charlas sobre conciencia ambiental en escuelas y en fechas relevantes como el Día del Árbol o el Día del Agua. Después se despertó el interés por integrar a más personas y abarcar objetivos mayores.
También con los animales
Los mensajes y las convocatorias por plantaciones que comunican en Instagram y Facebook logran una repercusión tal que desde varios puntos de la provincia les piden réplicas.
Incluso les piden que en General San Martín y Las Breñas se abra una Misión Eco también. Esa propuesta fue consecuencia de una convocatoria de hace unas tres semanas, cuando en reuniones se acordó una planificación de tareas, entre las que se encuentra la plantación y reforestación de espacios públicos.
Yanel también es estudiante de la Tecnicatura de Gestión Ambiental, está cursando el primer

año, aunque su motivación por el mundo verde empezó mucho antes. Hace quince años sostiene un activismo que además vincula el cuidado de los animales.
Ante la pregunta sobre cuán extendido cree que es el interés y la preocupación en la población, hace una pausa. Considera que falta mucho todavía, aunque de a poquito se van viendo cambios favorables.
"Ayuda mucho que se hable en la escuela, en las instituciones, porque los niños transmiten mejor a los adultos", analiza.
Para ella, el centro de Misión Eco pasa por "contagiar el amor, el respeto y la empatía por la vida, se trate de un árbol, un animal o una persona". El contacto es a través de su Instagram @mision.eco, en Facebook: @Mision Eco y @Yanel Mayol (acá el enlace) o las líneas Whatsapp al 362-4066080 y 362-4902621.
Apoyo indispensable de los vecinos
A todas las personas que deseen sumarse Yanel les dice: "Vivimos en el mismo planeta y pueden venir a ayudar con nosotros o con cualquier otra asociación ambientalista. Hacemos todo a pulmón, nadie nos paga y lo hacemos por amor".
Entre los deseos que más anhela están: que se pueda reforestar mucho más, que haya abundancia de árboles y que más personas logren separar sus residuos domiciliarios. Este último punto se refiere a la necesidad de que en cada casa se vuelva un hábito destinar los restos verdes a la tierra (compost) y que papeles, plásticos, vidrios o residuos electrónicos se dirijan hacia opciones de reutilización o reciclado.
En las actividades que convocan en fines de semana hay talleres de capacitación o acciones concretas como trasladando arbolitos o donando plantines, abono, o un par de horas para ayudar.
A su vez los espacios de transplante se eligen a partir de la demanda de los vecinos porque la idea es que apadrinen para sostener después el riego y otros cuidados. "Es algo fundamental para que haya más espacios verdes y sean menos los basurales a cielo abierto", subraya Yanel.
En una sola siesta

Una de las vecinas próximas a la esquina de Pío XII y Moreno es Zunilda Ibañez, que contó a NORTE que se relacionó con los voluntarios de Misión Eco a partir de otras necesidades de la zona: que coloquen luminarias, el barrido público llegue a esa parte de la avenida, que la municipalidad ponga más atención a la parada de transporte de media distancia y al tema de los carritos que arrojan basura en espacios verdes.
"Ese árbol lo puso mi vecino", dice señalando con la mirada un joven palo borracho, "y a este lo puse yo", indicando a un lapacho de una edad similar. Además menciona que en el vivero municipal le dieron un chivato pequeñito que apenas se destaca en la vereda de su vivienda. Al final de la conversación con NORTE la residente de hace unos 24 años agradece que de manera solidaria se lograran transplantar siete árboles en el parterre de avenida Moreno en una sola siesta.
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