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Dignidad y compostura del David del Chaco

Estimado Leo:

Años de conocernos, incluso compartir proyectos, frente a tu nota del domingo pasado "Resistencia, ciudad de las imposturas", me das pie para plantear abrir una suerte de debate en la comunidad, que no dudo, sería interesantísimo y superador. 

Recordarás del tronco encajado en el banco de la plaza y el fluido contrapunto social a veces ingenuo y otras sofisticado como: "¿Qué va a ser ésto una obra de arte?" o "Mirá vos, qué vivo  ¿Con 2 cortes en un tronco y un cacho de ingenio ya sos artista?". Cuánto aprendimos y avanzamos a partir de ese tronco encastrado en el banco de la plaza.

Tener ideas diferentes, filosofías discrepantes, gustos disímiles nos coloca en un lugar de riqueza. Imaginate si la margarita fuera hegemónica; qué sería de la rosa púrpura, del olor del jazmín, de la finura del gladiolo, del exotismo de la orquídea… Es odiosa la uniformidad y la Otredad, ensancha nuestro paisaje. Y el debate sopesado es saludable porque pone en ejercicio de alta performance a esa necesidad humana de definir las cosas con mayor certeza. Y no para que una de las partes cambie de opinión, tampoco para ganar una partida, sino para compartir la experiencia individual de nuestros universos.

Una primera consideración, aunque quede aislada y solo para no hacer que la fama vaya con pies ligeros derramando una fake new: el costo del David, no fue pagado ni con la tuya, ni con la mía, ni con dineros públicos discrecionales. Fueron los amigos, el empresariado, el Mecenazgo y una creencia en el hacer que alineó a muchísimos actores para efectivizarlo. 

¿Y del Estado en la Bienal? Por supuesto que estuvo, está y estará presente por ser co- organizador junto a la Fundación Urunday. Y porque sería de zonzo mirar hacia otro lado cuando tenés enfrente un concurso escultórico considerado entre los mejores del mundo, con una excelencia auditada por las normas ISO, con un turismo inusitado e internacional, con una industria cultural girando alrededor que  este año otorga la oportunidad de visibilidad y ventas a 85 maestros artesanos de Argentina, 150 artesanos de Pueblos Originarios, 120 artesanos y diseñadores de la región y 600 expositores de gastronomía regional y de los que conforman la expo de industria y comercio.

Pero además una oportunidad a los tortaparrilleros, al decorador o arquitecto que les piden diseñar un stand, y así podríamos seguir…Las ferias, claro que no son adornos, ni distracciones, ni fuegos fatuos que rebajan el hecho del concurso; son potentes muestrarios de lo que somos, de quienes somos, poniéndonos en valor en el mejor escaparate.

Y, finalmente, un concurso de escultura que acopia bianualmente obras de grandes escultores del mundo que se vuelven habitantes de un museo al aire libre cada vez más groso…  ¡La pucha que no es poco! 

Dicho esto, vamos al grano


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 DE IMPOSTURAS Y COMPOSTURAS

Dura y aguerrida la palabra usada de arranque para desarrollar tu tesis. Sobre "impostura" define los mataburros: "Imputación falsa y maliciosa". Y tira sinónimos a mansalva nada constructivos: "Farsa, difamación, engaño, falsedad, comedia, superchería", etcétera. 

¿En serio decís que las 700 esculturas de la ciudad son una obsolescencia, un desarraigo, una intrascendencia?

La identidad enjaeza a un pueblo y eso es indiscutible. Para no irnos lejos, con qué orgullo un correntino ama, prioriza y defiende su chamamé. Pero la identidad como el idioma, no es algo estanco, congelado; se va amasando, mutando, transformando, conquistando. (Así el tango o la cumbia, por ejemplo). Además, como auténtica conformación colectiva, sin un pueblo que haga uso, regocijo y defensa, no pasa examen. Cuando hay identidad, no hay dudas. Un pueblo débil sí debe temer la aculturación, la anulación de su idiosincrasia, de su Ser. No creo que le mueva un pelo al chauvinismo francés que el Louvre tenga una pirámide de cristal que remite a Egipto (y diseñada por un chino!) antes que un neoclásico o un barroco en su lugar, algo…más apropiadamente "propio"; como no creo que El Cucú de Carlo Paz de Córdoba con su impronta alemana, haga mella al Ser cordobés. 

Todos tenemos derecho a que nos guste una artista, un político, una actriz, un Papa; o a que no nos guste. Peligrosa la supremacía del pensamiento que diga: Leé a Tolstoi. Pero a Proust no.

EN TANTO LAS RAÍCES

Cuando llegan los inmigrantes a Resistencia ya había, dicen, unos 800 habitantes –indígenas, paraguayos, correntinos- conchabados a una media docena de factorías madereras al estilo fenicio. Una población –en la que no faltaban prostitutas, hombres fuera de la ley, negros que habían huido de su pasado esclavista– ecléctica, pero no permanente y sin conciencia de urbe. Es con la inmigración italiana que nace la historia de la ciudad. Fueron esos inmigrantes los que "fundan" un pueblo en su integral definición. Y marcan una "gesta italiana" que nos invita a dar sentido a la presencia del David en Resistencia. Porque, un David, por ejemplo, en una ciudad de orígenes castizos, tendría inevitablemente, un sesgo frívolo.

Propongo dejar de lado un poquito esa obstinación de separar lo propio y lo ajeno; lo local y lo bárbaro. Lo único que hacen los límites y fronteras, es separarnos del Otro. Y no olvidemos que del Reino de la Paracuaria "importamos" al San La Muerte y que de la vecina orilla "importamos" al Gauchito Gil.

Días atrás leí algo que me dejó perturbado, de una antropóloga que observa que nadie tiene derecho a llamarse originario; que la historia del hombre, es una historia de migraciones. Y de conquista…Y sí, el originario del Gran Chaco no salió de una semilla de esta tierra, ya venía de un largo, larguísimo viaje, en corrientes migratorias fueguinas por abajo, en corrientes amazónicas y montañesas preincásicas desde el norte… Entonces, nadie es oriundo. 

La perversión de la conquista, es otra historia…

Pasando en limpio: ¿No le podemos poner una sola ficha a la inmigración blanca, mestiza y negra, por ser usurpadora? Y en particular, ¿a la saga italiana que fundó con su permanencia esta ciudad, no le es lícito levantar el altar del monumento a la loba que representa su paraíso perdido?

¿Y acaso, el David del Chaco, casi un siglo después no tendrá alguna indescifrable carnadura? No vendrá a hacer ofrenda –tal vez- a esa italiana de 1878 que se pierde en el monte con sus dos hijitas. Exhaustos los tanos la dejan de buscar dándolas por muerta y aparece la mujer día y medio después, medio loca, con una sola hija pues la otra había sido comida por un yaguareté.

¿…Vos decís que el David no tiene arraigo para merecer estar en Resistencia?

ALGUNAS CERTEZAS

Más allá de su simbolismo, sus hermosuras y demás cantares que más o menos nos enteramos desde que está con nosotros, el David es una pieza de estudio que compendia el arte y el ideal del renacimiento, esto es, un momento cumbre de la humanidad, como lo fue el siglo de Pericles o el Japón imperial del siglo X. El David es un puente que atraviesa todas las épocas y llega al presente e incluso de maneras inesperadas como la propuesta del artista Diego Figueroa con su contemporáneo David en versión kitsch. 

Fabriciano opinaba más o menos como Vasari, el biógrafo del renacimiento que decía: "viendo al David no hay necesidad de ver cualquier otra estatua de un artista vivo o muerto…". Y porque tenía fe hizo el grandísimo esfuerzo (tras su muerte, continuado por la FU) para que sea realidad ese anhelo suyo. Era su objetivo, y lo hizo, y hay una tribuna que aplaude de pie.

Ahora bien, si por caso, alguien quisiera, sintiera el menester de rescatar del inframundo a la estatua del indio de Crisanto, deberá persuadir gente, golpear puertas, esperar en pasillos, presentar cartas con argumentos y proyectos, convocar a amigos a cavar terrenos hasta que la pala toque el cemento de la escultura enterrada; habrá que buscar financiamientos para el costoso emprendimiento y poner pasión, garra, tiempo, perseverancia y mucho trabajo… Y van a ver que habrá una tribuna aplaudiendo de pie.

EL FUTURO ES HOY

Las tecnologías aplicadas al mundo del arte –tal el calco digital– es la novedad y el debate del Hoy. Recomiendo el Congreso Internacional de Artes "Límites y Fronteras" que organiza FADyCC en esta bienal 2024 que aportará mucho sobre este tema capital.

En la actualidad, los grandes museos del mundo por preservación hacen calcos de sus originales y los que no lo tienen hacen calcos para la democratización del arte. El Museo Soumaya de México DF, esculpió con un brazo robótico dos obras también de Miguel Ángel: "El Moisés" y "La Madonna". El escaneo digital del David del Chaco fue vanguardia en Argentina. Otra razón para decir que el Chaco de las esculturas palpita el presente y que de alguna manera se trabaja, se piensa, en las nuevas generaciones globales, no ancladas, ciudadanas del mundo.

¡Y larga vida al David del Chaco!

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