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CARTAS DE LECTORES

La democracia actual

Señor director de NORTE:

Los cuarenta años de democracia nos encuentran a los argentinos en un balotaje para determinar el futuro presidente de nuestro país. En un año en el que se realizaron elecciones, ya sean municipales, provinciales y nacionales y que si bien resulta un ejercicio democrático, el descreimiento creciente de la población en la clase política hace que la concurrencia en cada elección no sea la ideal que debería ser. Cabe entonces preguntarse si estos cuarenta años ininterrumpidos la democracia han cumplido con las expectativas de la gente para mejorar su calidad de vida. 

Lamentablemente, debemos concluir que más allá de una continuidad institucional y democrática hoy nos encontramos con una sociedad en continuo retroceso, con índices de mediciones que en comparación con similares países de nuestro continente, nuestro  crecimiento y desarrollo deja mucho que desear, quedando nosotros relegados a lugares inimaginables en un pasado recordado. 

Cabe entonces preguntarse: ¿por qué si hemos respetado un orden constitucional en el tiempo los resultados han sido tan malos? ¿Es culpa de la democracia? La respuesta rotundamente es no, dado que casi todos los sistemas democráticos similares funcionan más o menos con improntas de bienestar, orden y progreso. 

La causa en nuestro país debemos buscarla en nuestra clase dirigente que no ha estado a la altura de las circunstancias,  lamentablemente hay que concluir que esa clase dirigente es producto de nuestra sociedad. La experiencia dice que la mayoría de las constituciones se han hecho con buenas intenciones, pero ello no garantiza la uniformidad en su aplicación en lo que hace al respeto, aplicación e interpretación de su normativa, ya que en muchos países a pesar de los controles y lo bien diseñadas que puedan estar, siempre surgen interpretaciones que puedan entrar en conflictos y dichos conflictos no pudieron evitar elecciones fraudulentas y golpes militares, sobre todo en el siglo pasado. 

La toma del poder en forma violenta e intempestiva, hoy en día no resulta factible dado que sería repudiado por la sociedad nacional e internacional que no tolera la violación constitucional, por lo que los nuevos sistemas de captación del poder del siglo XXI tienden a la figura de la autocracia, que no es otra cosa que la toma del poder en elecciones razonablemente democráticas y luego mediante manipulación de la opinión pública, cooptación de los organismos de control con personas afines, manipulación de la justicia todo bajo el paraguas de una democracia formal, buscan eternizarse en el poder.  

La autocracia no corresponde a una ideología particular ya que puede ser de derecha o izquierda, ya que el método es principalmente la cooptación de organismos de control, desvirtuar a la prensa opositora, inventar enemigos (monopolios, oligarquía, entidades industriales, etc). En nuestro caso particular, somos permanentes testigos de irregularidades y violaciones de normas éticas y jurídicas que hemos naturalizado lamentablemente. En este año en particular con las permanentes campañas políticas hemos sido testigos –tanto a nivel nacional, provincial y municipal– de la dilapidación de recursos que hacen los candidatos oficialistas. 

Lamentablemente esta naturalización por lo irregular o ilícito de estos procedimientos no ha motivado la intervención de ningún organismo de control o fiscales que pidan rendición de cuentas o explicaciones de la obscenidad en la utilización de recursos públicos. Más aún cuando los candidatos oficialistas de turno comienzan a regalar sin criterio alguno más que proselitismo puro, dinero, elementos del hogar, computadoras, viajes, etc. con el dinero de la gente sin control alguno. 

Cabe preguntarse: ¿realmente puede el funcionario de turno utilizar el dinero de los contribuyentes indiscriminadamente sin control  como si fueran amos y señores? ¿La utilización de recursos a nivel provincial y nacional surge claramente a la vista de la sociedad, los famosos "planes platita" donde se regala de todo? ¿Nadie pide explicaciones en la utilización de esos recursos?

Esto es una muestra clara de lo expuesto precedentemente, cuando los organismos de control no cumplen la función para lo que fueron creados y lamentablemente hay que convenir que más allá del nombre o la cantidad que ser crean para el contralor de los gobiernos, es fundamental la conformación de sus miembros ya que lamentablemente en la mayoría de los casos, sus nombramientos responden a parámetros de los políticos de turnos, y en consecuencia actuarán conforme a ello en el futuro. Para muestra basta analizar la conformación de los miembros de los organismos y se verá que en la mayoría de los casos responden a tendencias políticas. 

Por último y como conclusión,  si no se cambia, el futuro nos encontrará con una democracia aún más desprestigiada; y de más está decir que la que tiene que reaccionar es la sociedad para que esto no siga así.

HUGO F. CORREANI

DNI 7.686.532  

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