Salvemos nuestra casa
Por Raúl O. Coronel (*) 
 
 
 El Día de la Tierra que se festeja cada 22 de abril comprende todo el calendario. El objetivo es día a día concienciar a la humanidad sobre los problemas generados por la superpoblación, la contaminación, la conservación de la biodiversidad, la desertificación, la deforestación y el cambio climático, etc., resultado de los patrones de producción, consumo insostenibles y no sustentables para los seres vivos que habitamos el planeta.
Necesitamos un desarrollo pero que sea sustentable para satisfacer las necesidades de las generaciones presentes sin comprometer las posibilidades de las generaciones futuras, conjugando el desarrollo social y la protección ambiental de una forma equilibrada, global y solidaria.
UN LLAMADO A LA ACCIÓN
Actuar ya y todos los días para contrarrestar los impactos negativos contra la naturaleza: los océanos se llenan de plásticos y se vuelven más ácidos; el calor extremo; los incendios forestales; las inundaciones y otros eventos climáticos afectan a millones de personas. Actuemos contra los efectos del cambio climático, los cambios provocados por el hombre en la naturaleza, así como los crímenes que perturban la biodiversidad (deforestación, cambio de uso del suelo, producción agrícola y ganadera intensiva, creciente comercio ilegal de vida silvestre). Todas acciones humanas que sólo son para ganancia de unos pocos.

El tema de este 2023 es un llamado a la acción climática, el más grande desafío para el futuro de la humanidad. Uno de los principales problemas que enfrenta la humanidad y sus ecosistemas es el cambio climático, y se debe en gran medida a las imparables emisiones de gases de efecto invernadero producidos por la quema de combustibles fósiles y la deforestación. Lleva consigo el aumento de la temperatura global, que está causando impactos significativos en la biodiversidad, la salud humana, los recursos naturales y la economía. Todos los esfuerzos para la lucha son válidos, por pequeño que sea el gesto, desde reducir los residuos, no generar basurales a cielo abierto, hasta disminuir nuestro consumo de energía y agua en casa.
Estamos transitando el Decenio de la ONU 2021 a 2030, sobre la Restauración de los Ecosistemas, año en el que también concluyen los ODS, plazo límite según los expertos, la última oportunidad de prevenir un cambio climático catastrófico. Todavía estamos a tiempo si se toman drásticas medidas para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero y adaptarnos al cambio climático.
El Decenio llama a proteger y recuperar los ecosistemas a escala mundial, en beneficio de la humanidad y la naturaleza, con el objeto de poner fin a la degradación de los ecosistemas y restaurarlos para cumplir los objetivos mundiales. Contar con ecosistemas saludables es la única forma de mejorar los medios de subsistencia, contrarrestar el cambio climático y detener la pérdida de la biodiversidad.
Para fines de este año esperamos que las naciones aumenten sus compromisos del Acuerdo de París 2015, tratado que logró unir a los estados y emprender esfuerzos ambiciosos para combatir el cambio climático, adaptarse a sus diversos efectos y asegurar el apoyo adecuado para los países en desarrollo. Así también, imitar el aumento de la temperatura global a 1,5° respecto de los niveles preindustriales y alcanzar la neutralidad climática en 2050.
IMPACTOS NEGATIVOS PARA EL PLANETA
Cada año, el mundo pierde 10 millones de hectáreas de bosques; una extensión casi similar a la Provincia del Chaco. Tengamos en cuenta que los ecosistemas sanos nos ayudan a protegernos de las enfermedades porque la diversidad de especies hace más difícil la propagación de patógenos. Alrededor de un millón de especies animales y plantas se encuentran en peligro de extinción.
La acción climática nos pone en la necesidad de abandonar nuestra visión antropocéntrica para llegar a una armonía con la naturaleza, lograr nuevas metodologías que mejoren la integración equilibrando las dimensiones económica, social y ambiental del desarrollo sustentable.
Las nuevas generaciones han crecido con el tema de la concientización, por tanto, el planeta cuenta con una oportunidad para reducir el impacto negativo ambiental y todo está en manos de sus únicos habitantes con capacidad de razonar que somos los humanos. Para abordar el cambio climático, es necesario adoptar medidas de mitigación y adaptación en todos los sectores de la sociedad, implica reducir las emisiones de gases de efecto invernadero mediante el uso de energías renovables, mejorar la eficiencia energética y promover la movilidad sostenible.
DEGRADACIÓN DE LA BIODIVERSIDAD, OTRO PROBLEMA AMBIENTAL
La actividad humana está causando la pérdida de hábitats naturales y la extinción de especies, lo que tiene consecuencias graves para el funcionamiento de los ecosistemas, para la seguridad alimentaria y la salud humana. Todavía enfrentamos al COVID -19, una pandemia sanitaria mundial con una fuerte relación con la salud de nuestro ecosistema. El maltrato de los humanos a la Tierra, la pérdida de biodiversidad, la deforestación, la producción agrícola y ganadera intensiva, son factores que pueden aumentar la transmisión de enfermedades infecciosas de animales a humanos. La pandemia de coronavirus nos ha demostrado sin lugar a dudas que la salud de la especie humana está íntimamente relacionada con la salud del planeta. Salvemos nuestra casa.
(*El autor es abogado -MAT.764 STJ CHACO-, especialista en evaluaciones ambientales).














