En el Día Internacional de los Bosques: emprender sin ver los frutos
Delmiro Ávalos, productor de algarrobo con apicultura, habló sobre su trabajo y defendió la reforestación. Hoy recibirá un homenaje.
Tenía una porción de tierra de cuatro hectáreas y media que la llamaba extremista. Pasaba de estar seca a estar bajo agua. No tenía punto medio. Para contrarrestar esos efectos decidió plantar algarrobo. Hace quince o dieciséis años, no lo recuerda con precisión, se acercó al Instituto de Investigaciones Forestales y Agropecuarias (IIFA) y con su asesoramiento cubrió el terreno de algarrobo. Además ya trabajaba en apicultura.

En un extremo se escucha el silbido de los pájaros tras la línea de teléfono. El sol está despidiendo una tarde calurosa. Delmiro Ávalos cuenta que trabaja en el Ministerio de la Producción, es técnico de la zona tres, centro de la provincia del Chaco partiendo del departamento Comandante Fernández y sus alrededores. En el mismo departamento forma parte de la Asociación Civil de Pequeños Productores Apícolas. Además, como si le sobrara tiempo, es productor de algarrobo con apicultura.
‘Cuando escuché sobre la Ley de Reforestación me acerqué al IIFA. Ellos me informaron, presenté un proyecto y comencé a sembrar. De esto hace ya quince o dieciséis años tengo mi campo sembrado de algarrobo‘, cuenta y se entusiasma.

CUIDADOS DEL BOSQUE
‘Con la intención de aprovechar la sombra y la flora de la algarroba fui desarrollando la actividad apícola. El mantenimiento de la algarroba se basa en la poda y raleo. Los árboles crecieron muy bien. El último año fue positivo en relación con la floración de la algarrobo‘, explicó.

Actualmente Delmiro tiene 96 colmenas que producen bastante miel por o mediante la flor de la algarrobo. En el terreno aledaño además sembró nabillo, un yuyo o maleza. Esta planta es igual a la rúcula, es idéntica y de crecimiento rápido. La rúcula florece celeste y el nabillo florece amarillo. Su crecimiento es acelerado, nace y a los quince o veinte días ya está floreciendo. Esto siempre favorece a las colmenas, sobre todo en invierno y primavera, porque tiene una floración importante para las abejas.
El cuidado de la algarroba demanda quitar los troncos gruesos e incluso los árboles que están deformes. ‘Desde hace varios años vengo trozando madera‘, cuenta y su voz cobra vida al comentar que ya está viendo los frutos de su trabajo. ‘Estoy canjeando madera por ladrillos o por su valor correspondiente. El canje es diez metros cuadros de madera por mil ladrillos. Las maderas más gruesas las separo para utilizarlas para la apicultura‘.
PRODUCCIÓN DE MIL
‘Hay más días lindos que malos‘, desliza Delmiro Ávalos, dando cuenta de su optimismo, entusiasmo y seguridad en el trabajo del campo. Todo habla de la fuerza que pone en la algarroba y la miel. La producción de las abejas se comercializa de manera artesanal. De cada colmenas se extraen veinticinco kilos, algunas rinden más y otras menos, pero el promedio es veinticinco kilos por colmena.
Reforestar significa contribuir al pulmón del mundo
Ante la pregunta, ¿por qué seguir apostando al campo? Delmiro Ávalos sonríe y es categórico: ‘Para empezar alguien lo tiene que hacer‘.
Luego hace silencio, se puede escuchar esa afonía mientras en su cabeza va ordenando cada palabra que llegará de este lado del teléfono. Cuando encuentra el hilo de la madeja, comienza a desplegar una historia.
Hace unos años tuvo que dar una charla. Estaba frente a un productor, un hombre que tenía más de sesenta años que comenzaba a realizar una reforestación en su campo. Lo acompañaban alumnos de un colegio secundario.
‘Aquel hombre tuvo la voluntad y la fortaleza de hacer reforestación de algarrobo siendo que posiblemente no iba a poder aprovechar esa madera. Creo que para que las cosas cambien en el mundo eso es importante, emprender sin ver los frutos‘, afirmó y también se vio ahí como en un espejo, acaso hacer algo sin saber si será posible ver o tomar esos frutos del campo.
‘Reforestar significa además contribuir al pulmón del mundo. El pulmón del mundo somos cada uno de nosotros. Se puede mejorar el aire para nuestro hijos, nietos y para todos. Si alguien me lee y no tiene hijos también puede pensar en las personas que nos rodean. Si no pensamos en el que están al lado vamos camino al desastre. Reforestar es hacer un mundo diferente y contribuimos al medio ambiente", afirmó.
Bosques y salud
La Mesa de Bosques Cultivados de Chaco -Mbcchcelebrará el día internacional de los bosques con actividades de plantación en las Escuelas que participan del Programa Escuelas Forestadoras. El acto será hoy, a las 9, en el Vivero de IIFA en INTA Sáenz Peña.
En este marco se presentarán investigaciones; se honrará a forestadores y luchadores del campo; se recorrerán las instalaciones del vivero IIFA y se desarrollará un diálogo virtual entre los gobernadores del Chaco, Jorge Capitanich, y su par de San Luis Alberto Rodríguez Sa, quienes analizarán las necesidades de articulaciones solidarias federales para recuperación de ecosistemas.











