Cuando el coraje y el amor van de la mano
Señor director de NORTE:
Salvo para la demagogia, no es usual hablar de "amor" en la política.
Hoy el amor resalta por su ausencia en un escenario donde campea la violencia y el odio, que las derechas necesitan instaurar para ofrecerse luego "como garantes del orden...".
Sin embargo el amor, junto con el coraje, están presentes en las epopeyas más dignas de la humanidad.
El peronismo alumbrado por Evita y Perón tuvo esa cualidad, no solo en su sensibilidad empática, sino también como bandera doctrinaria y de gestión.
En la epopeya del triunfo del 11 de marzo de 1973, con el protagonismo decisivo de sectores juveniles, también se pudo ver y vivir una conmovedora alegría cargada de amor, junto con la esperanza de recuperar una patria que era ajena.
Cristina recordó, en el reciente homenaje a Estela de Carlotto, a esa juventud que fue "...una generación de argentinos y argentinas que ejercieron sus convicciones y también sus equivocaciones y errores. Si se equivocaron, se equivocaron poniendo su cara, su cuerpo y su sangre".
Son las mismas convicciones que se pusieron a rodar en las calles de todo el país el pasado miércoles 8 de marzo, cuando se conmemoraba el Día Internacional de la Mujer, para edificar una democracia igualitaria, participativa, feminista, sin violencias ni injusticias naturalizadas.

Marzo convoca a la memoria y a la militancia, porque la historia con un pueblo movilizado invita a ser protagonista de otra esperanza, que —inspirado en las luchas y conquistas históricas— construya la épica necesaria para acometer organizados y sin miedos, las transformaciones que todavía nos faltan.
El pueblo tiene amor por la patria, que es una matria con la valentía imprescindible, para persistir en las luchas que garanticen una democracia sin persecuciones políticas y judiciales, la cotidiana vigencia de los derechos humanos, laborales, ambientales y la igualdad de género.
Y especialmente el pleno ejercicio de nuestras soberanías: territorial, monetaria, científico - técnica, alimentaria, sanitaria, de nuestros ríos y mares, y nuestro bienes comunes, los cuales —por disputas geopolíticas o entreguismo vernáculo como la monumental estafa de la deuda del FMI— siempre estarán en riesgo, y nos instala en la memoria y en el presente, aquella afirmación que Perón marcara hace cincuenta años, en ese histórico triunfo de marzo de 1973: "La disyuntiva es clara: liberación o dependencia".
CARLOS DAVEL QUIROS
MOVIMIENTO 11 DE MARZO
FRENTE DE TODXS
Temas en esta nota

Juventud y política: un vínculo, una unión, que es presente y futuro
Opinión

Juventud y política: un vínculo, una unión que es presente y futuro

La democracia bajo amenaza: no a la criminalización de la política
Carta de lectores

Estela Binaghi, de las indispensables
Carta de lectores

Milei: el síntoma, no la enfermedad
Cartas de lectores

"Somos la alternativa y los grandes líderes van a tener que ceder espacio"
Referentes de Agrupación Eva Perón











