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El suplicio de los pasajeros de la Línea 9

No es una novedad que el sistema de transporte público urbano e interurbano del área metropolitana es deficiente desde hace años.

Colectivos de la línea 9 y la odisea de viajar en ellos.

Muchos ni siquiera deben recordar alguna época en que haya funcionado bien. Pero no deja de ser un servicio necesario para la población que más que utilizarlo, se somete al mismo para poder cumplir con sus tareas cotidianas. 

Sin embargo, en los últimos meses el funcionamiento del transporte público empeoró en medio de pujas, paros, lockouts y conflictos que llevaron a un proceso licitatorio que, en teoría, lo renovará a pleno desde principios del año que viene. Daría la sensación que directamente las empresas, en este lapso, dejaron a los usuarios a la deriva.

En este marco el caso de la Línea 9 debe ser paradigmático. En los últimos días se sumaron numerosas quejas, prácticamente incontables, de usuarios perjudicados por el mal servicio, marcando principalmente el incumplimiento abusivo de los horarios previstos de cada frecuencia.

Bajo el sol arrasador y con un calor agobiante de la siesta, familias enteras, mujeres embarazadas, madres con bebés, ancianos, personas con discapacidades, deben esperar hasta más de una hora, incluso cerca de dos, para poder subir al colectivo.

Un pasajero comentó a NORTE que este martes, durante la espera de más de una hora y cuarto en una parada céntrica, vio pasar decenas de unidades de otras líneas.

Al extenderse la demora decidió preguntar a los choferes de dichas líneas, los cuales solo respondían "no deben tener coches, tenés que esperar".

Deficiente servicio de transporte de pasajeros en el Gran Resistencia.

Una vez que el colectivo de la Línea 9 arribó y pudo subir, promediando su trayecto la cantidad de pasajeros que fueron subiendo fue tal que por primera vez en mucho tiempo vio a personas "colgadas" de la puerta de acceso. Todo esto con el termómetro marcando 40 grados y la sensación térmica 42.

Otro punto que señaló en su testimonio es el mal funcionamiento de la aplicación Cuando Llega: "me marcaba que llegaba un colectivo en 15 minutos, no legaba. Me vuelvo a fijar y decía que faltaban 80 minutos… me fijo otra vez y faltaban 5 minutos, y a la siguiente todavía faltaba una hora", contó entre risas.
A la espera de la renovación del sistema de transporte público, los pasajeros merecen que el servicio se brinde en condiciones dignas, lo cual debe ser garantizado no solo por las empresas sino además por los organismos municipales y provinciales de control.