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Paulo Ferreyra

Columnista

ENTREVISTA A MARTÍN GREMMELSPACHER

"Los precios de los libros están por debajo de la suba de la inflación"

El presidente de la Cámara Argentina del Libro (CAL) habló en la apertura del Primer Congreso de Libreros y Editores del país. Además, aquí analizó cómo se encuentra el sector.

En una mañana de pleno sol y con una fuerte presencia de libreros, editores, escritores, escritoras, funcionarios nacionales y locales, más el público en general, se realizó la apertura del Primer Congreso de Libreros y Editores de Argentina.

“El libro está insertado en el momento de ocio de las personas. En ese marco es uno de los más baratos que hay”, dijo Gremmelspacher.

En la conferencia inaugural del Congreso estuvieron el gobernador Jorge Capitanich, el presidente del Instituto de Cultura, Francisco Tete Romero, el presidente de la Cámara Argentina del Libro, Gremmelspacher; el vocal Librero de la Cámara Argentina del Libro, Ecequiel Leder Kremer; el representante de la Librería de la Paz, Rubén Bisceglia; el representante de Editores, Aurelio Narvaja, de Ediciones Colihue, y la coordinadora del Plan Nacional de Lectura, Natalia López Porta.

Este congreso se desarrollará hasta mañana y, en este marco, además de charlas y encuentros, se ofrecen libros a mitad de precio. Previo al comienzo de este Congreso, el presidente de la Cámara del Libro dialogó con NORTE.

-¿Cómo surgió la iniciativa de hacer el 1º Congreso de libreros, libreras, editores y editoras de Argentina en el Chaco?

-Este congreso surgió por la idea y ante la necesidad que tenía el sector de encontrar un lugar para poder debatir las cuestiones que son inherentes a nuestra actividad económica comercial.

Nosotros nos dedicamos editar y vender libros. Hace tiempo veníamos pensando en la necesidad de encontrarnos con las librerías para pensar juntos cómo mejorar nuestros sistemas de logísticas y de impresión bajo demanda.

Necesitamos volver a pensar cómo enfrentar estas nuevas realidades que son las nuevas plataformas de venta de libros electrónicos.

La idea era esta y teníamos la necesidad de encontrar un espacio donde entre libreros y editores podamos conversar y debatir sobre el sector.

-¿Por qué se definió que este lugar sea la provincia que está alejada del centro urbano de Buenos Aires?

-En principio tengo que decir que nuestra actividad es muy federal. Hay librerías y editoriales a lo largo y al ancho de la República Argentina. Es decir, es una condición de nuestra propia actividad sostener el federalismo, entonces desde esta perspectiva había que buscar un lugar donde realizar el Congreso.

En ese sentido llevamos la propuesta a Francisco Tete Romero, quien aceptó acompañamos en esta primera experiencia. Su respuesta fue inmediata y por ello el 1º Congreso de Libreros y Editores de Argentina se realiza en la provincia del Chaco.

“Hace tiempo veníamos pensando en la necesidad de encontrarnos para pensar cómo podemos mejorar nuestros sistemas de logística”, expresó Gremmelspacher.

-Más allá de algunos vaivenes que hubo al comienzo de la pandemia, en los últimos años hubo un repunte en la venta de libros, ¿es así?

-Nosotros veníamos golpeados antes de la pandemia. Veníamos con caídas en las ventas producto de la situación económica del país.

Con el cambio de gobierno nacional teníamos nuevas expectativas y sin embargo nos agarró la pandemia. La disposición de aislamiento social preventivo y obligatorio llevó a que muchas personas tengan tiempo de ocio en sus hogares, la gente no podía salir de sus casas y una alternativa fue volver a leer libros físicos.

En ese contexto el libro tomó un protagonismo importante, tanto el libro físico como el libro digital. Durante los primeros meses o durante el primer año de la pandemia hubo una gran demanda de libros.

Las editoriales y los libreros buscaron satisfacer la necesidad de la gente de tratar de ocupar de alguna manera el tiempo de ocio y por ello hubo un repunte de ventas.

-En la vuelta a la normalidad tras la pandemia y con una inflación que trepa sin parar, ¿cuál es la situación del sector en estos momentos? ¿Bajó la venta de libros?

-En principio los precios de los libros se actualizan una vez al mes. Los precios se ajustan pero aun así hoy los precios de los libros están por debajo de la suba de la inflación.

Además tenemos en el sector una gran dificultad que viene de la mano de nuestra materia prima, el papel es nuestro principal insumo y en lo que va del año aumentó más de doscientos por ciento.

El papel importado aumentó más de trescientos por ciento. Con estos números podemos mostrar que hay una pérdida de rentabilidad del sector editorial muy importante.

Todos estos aumentos que te menciono no pueden trasladarse a los precios de venta al público. Esto generaría una caída general del consumo, que sería muy perjudicial para nuestro sector.

-El dato entonces es que, a pesar de la suba de los libros, todavía están por debajo de la inflación.

-Los precios de los libros hoy están por debajo de la evolución de la inflación. Quitando los textos para los colegios y los textos de estudios, el libro está insertado en el momento de ocio de las personas. Entonces, como elemento de ocio es uno de los más baratos que hay.

Lo podemos relacionar con cualquier actividad de recreación, salir a cenar, escuchar música, pagar la entrada a un concierto o hacer recreación. Otras de las virtudes del libro es que se utiliza mucho para regalar.

Los libros se regalan para el Día de la madre, Día del niño, Día del padre o ahora que ya se piensa en los regalos para fin de año. El libro se usa para regalar y en ese marco el libro sigue siendo barato, si lo comparás con una camisa u alguna prenda femenina.

Si hacés comparaciones, el costo de cualquier otro producto se reduce a una cuarta parte. Hay como un inconsciente o la concepción de que el libro es caro, pero si hacés la tarea de comparar con otros productos de ocio similares, podés descubrir que el libro es barato.

-Las Ferias del Libro de las provincias del Litoral como el Chaco, Corrientes, Formosa y Misiones tienen fuerte apoyo estatal. No se ha constituido una cámara de libro provincial o regional. ¿Hace falta más presencia de las librerías para poder tomar decisiones en este tipo de eventos?

-Estas cosas deberían ser un trabajo más en conjunto entre las cámaras, los libreros locales y los gobiernos locales o municipales. En el caso de la feria sucede que el público no es el que habitualmente va a la librería. A las ferias asiste un público distinto y esos espacios generan cultura como política pública.

Las ferias de libros generan cultura porque las actividades que se realizan en ese marco van más allá de la compra del libro. Tiene que haber además una fuerte presencia de las editoriales y eso es necesario analizarlo en cada caso en particular. Las ferias que se hacen en las provincias fomentan mucho a los autores y autoras locales.

-La provincia del Chaco fue pionera ya en el primer gobierno de Capitanich en ofrecer libros con 50 por ciento de descuento. El estado interviene ahí, sosteniendo esta política pública. ¿Cómo se observa esta medida desde la Cámara Argentina del Libro?

-Esta medida del libro a mitad de precio es una gran promoción y una acción política. Esto es política pública para que el pueblo.

En este caso en particular, la provincia del Chaco pone a disposición de todos libros que se pueden comprar a mitad de precio. Estimo que esto permite que a veces en lugar de comprar un libro los lectores terminen comprando dos o tres libros. E

stas son políticas de un Estado que piensa en cultura y que piensa en el bienestar de su población. Beneficia a varios sectores y por ello en el transcurso de los años sostienen estas políticas que también benefician a la industria editorial.

-Insisto con la mirada de la Cámara del libro, ¿es posible extender estas acciones a otras provincias o incluso buscar el apoyo del Estado nacional?

-Totalmente. Desde la Fundación el Libro que organiza la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires, que también organiza ferias en el gran Buenos Aires, se hace una política similar a este descuento que otorgan en el Chaco.

Nosotros entregamos a los chicos que están en escolaridad un cheque libro, un subsidio para que cada chico pueda comprarse un libro. Hay que buscar políticas para que el libro llegue a todos.

Es importante la presencia del Estado en la articulación entre lo público y privado, es fundamental.

-En este congreso estarán los editores y editoras, un rol que fue fundamental para la expansión del libro desde el boom latinoamericano. Hoy se publican muchos libros pero esa figura ha sido relegada o incluso está desapareciendo. Hay editoriales que se convierten en imprenteros porque desapareció la figura del editor, ¿cuán importante es esa figura en este contexto?

-En la cadena y en el ecosistema del libro todos somos importantes. El valor agregado que le puede dar un editor es el conocimiento del mercado, conocimiento de las necesidades, los editores buscamos autores y autoras.

Los editores buscamos qué autores extranjeros pueden entrar a la Argentina para que sean parte de la diversidad que tiene este territorio nacional. El editor transforma un manuscrito en un libro, eso es todo un proceso profesional que hay que llevar adelante para que cuando vos o yo como lectores tomemos un libro encontremos un producto terminado.

La mirada que tenemos es que siguen presentes y siguen cumpliendo un rol importante en la cadena del libro.