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Creatividad y servicios alternativos, la clave de hoteleros y gastronómicos

Luego de atravesar la temporada más fuertes para el sector gastronómico y hotelero, como lo es el verano, se vienen meses donde la imaginación es el límite para seguir dándole impulso económico al sector. A este punto, la fidelidad de los clientes y la creatividad a la hora de agasajarlos es un aspecto que hace la diferencia.

Las puertas de los restaurantes, bares y hoteles más reconocidos de la provincia del Chaco dan la bienvenida a todas aquellas personas que disfrutan de la calidad, el servicio de excelencia y los nuevos desafíos estéticos y culinarios. 

Y justamente por esta razón, en una visita a NORTE, integrantes de la Asociación Hotelera y Gastronómica del Chaco dejaron en claro los desafíos que afrontan para los próximos meses y la confianza por verse vencedores, tras varios meses de una angustiosa realidad pandémica, donde mesas y sillas se apilaban dentro de un oscuro local cerrado. 

Lejos de esa escena fotográfica que a todos se nos vienen en el imaginario cada vez que recordamos las restricciones, el aislamiento social y cada uno de los protocolos sanitarios; hoy, el rubor que asesora y ejecuta la gastronomía y la hotelería de la provincia pretende avanzar con nuevas propuestas con el fin de volver a los números pre pandémicos.  

La visita contó con la presencia de Verónica Mazzaroli, presidente de la asociación hotelera y gastronómica de la provincia, Marcelo Santalucia, asesor legal de la asociación e integrante del Departamento de Política Tributaria a nivel a nacional; Matías Rafart, dueño de La Biela - La Estación; Aldo Santalucía, dueño del hotel Marconi; Laura Pelaez, una de las titulares del hotel Covadonga; Agustin Altieri, titular de la cadena hotelera Amerian y Daniel Gaona, dueño del hotel del Pomar.

Entre las estrategias que mencionaron, se destacó la idea central de convertir la visita de un cliente en una experiencia casi personalizada. "Nuestra tarea cada día es conquistar el paladar con sabores y aromas exquisitos; en algunos casos más gourmet, en otros casos más clásicos", aseguró Daniel Gaona. 

 "El desafío del negocio gastronómico es grande. Inmenso, si se lo enmarca en un contexto poco predictible y con una bolsa de costos cada vez más pesada", señaló Laura Pelaez, "pero sin dudas lo que nos motiva es el ánimo de crecimiento, de buscar sin cansancio aquello que ayude a superarnos", aseguró la empresaria.

Si bien, en la conversación con NORTE, se manifestó la preocupación por seguir atrayendo comensales a las mesas y viajeros en las habitaciones, en un momento en el que los consumidores cuidan más su dinero, exigen beneficios y comodidades, los empresarios no dudaron en señalar que el mayor objetivo es poner a reto la creatividad del sector.

Y en esta sintonía, Veronica Mazzaroli señaló la importancia de un equipo de trabajo bien formado. "La cultura del trabajo es fundamental. Hay ganas de prosperar, de hacer crecer nuestra ciudad, nuestra provincia y lo haremos reconstruyéndonos, repensando cada plato, reinventando cada bienvenida, porque existe esta exigencia de dar lo mejor".

"Afortunadamente vemos una sociedad que busca distenderse, entretenerse y pasar buenos momentos con amigos o con la familia. El chaqueño es salidor, y lo estamos viendo cada fin de semana en los bares", asegura Matías Rafart, y agregó: "Nuestro deber es estar a la altura de las exigencias y eso lo vamos reconquistando cada día".

Es verdad que el sector hotelero no levantó vuelo suficiente tras la pandemia, ya que la nueva normalidad vino con la secuela de la digitalización, permitiendo que los clientes tengan la posibilidad de trasladarse de plataforma en plataforma desde un mismo espacio físico, y esto, sin dudas, minimizó el traslado de personas hacia puntos estratégicos de encuentro.

Hay menor cantidad de eventos corporativos y se dejaron de hacer turismo de reuniones, eventos deportivos o religiosos masivos en la provincia, lo que afecta directamente al sector hotelero. Sin embargo, la fortaleza de estos empresarios los hace estar de pie y reestructurar una lógica ancestral. 

"Aunque existen eventos que generan picos relevantes en la reactivación económica, todavía no se logra la sostenibilidad del sector de manera continua y pareja.  Es así que hoy, el sector hotelero apuesta con la más aguda creatividad para recibir a sus huéspedes y dar un servicio diferencial", acotó Altieri, quien aseguró además que "el gran objetivo es que los huéspedes vivan una experiencia sensorial, anímica y corporal. Ya no nos basta la comodidad y el buen gusto, hoy el valor agregado está en la prestancia, los servicios alternativos y la exclusividad", sentenció el titular de Amerian, una de las cadenas hoteleras más importantes.

El sector gastronómico y hotelero tiene una impronta muy fuerte; que es su esencia luchadora, la del esfuerzo cotidiano, la de pensar cada menú, cada puesta en escena de una mesa, de los aspectos más simples y acogedores, hasta las propuestas más osadas para compartir una cena. Estas herramientas creativas se enmarcan en la gran premisa del sector, que es la cultura del trabajo.

 "Cuando uno trabaja arremangado y con el corazón, las ideas fluyen. Cada día nos encontramos con dificultades de todo tipo, pero la cultura del trabajo nos impide bajar los brazos; incluso nos impulsa a crear nuevas estrategias ya sea de presentación, de venta, de servicio o de marketing", manifestó Mazzaroli, quien concluyó: "La cultura del trabajo es el pilar más importante donde está aferrado el sector gastronómico".