Resistencia31°Min. 21° • Max. 31°
Carpo Bar y Las Chatas, en crisis

Dos históricos piden ayuda para no cerrar

Dos espacios emblemáticos de Resistencia atraviesan clausuras y dificultades económicas. Apelan al apoyo de la comunidad para sostener la escena cultural.

La escena cultural independiente de Resistencia atraviesa un momento delicado. En las últimas semanas, dos bares emblemáticos -Carpo Bar y Las Chatas- quedaron en el centro de la preocupación tras enfrentar clausuras y dificultades económicas que ponen en riesgo su continuidad.

WhatsApp Image 2026-03-24 at 09.54.05.jpeg
Las Chatas, otro tradicional bar resistenciano, clausurado por el Municipio capitalino hace varios días.

Por un lado, Carpo Bar, con 18 años de trayectoria, lanzó un comunicado urgente dirigido a su "familia rockera". A través de sus redes sociales, Marcelo Sandoval advierte que, pese a estar reconocido como Bar Cultural de la ciudad, este año se les exigió reiniciar el trámite de habilitación. La falta de recursos económicos para completar ese proceso derivó en la imposibilidad de abrir sus puertas. "Cerrar este espacio no solo nos afecta a nosotros, sino a toda la comunidad", expresó su responsable, al remarcar el impacto que tendría en músicos, sonidistas, trabajadores y en el público que durante años encontró allí un lugar de pertenencia.

En paralelo, la situación de Las Chatas refleja un escenario similar. Con 23 años de historia, el bar fue clausurado recientemente por la Municipalidad de Resistencia por cuestiones vinculadas a la habilitación. Desde entonces, sus responsables aseguran que llevan semanas sin poder trabajar, con empleados sin ingresos y costos fijos que siguen corriendo, como alquiler, luz y agua. "Solo queremos seguir trabajando y que el bar no tenga que cerrar sus puertas", señalaron en un mensaje donde también apelan a la solidaridad de la comunidad para sostener el espacio.

carpo.jpg
El Carpo Bar, ubicado sobre la calle Saavedra en la ciudad de Resistencia, atraviesa una difícil situación que lo pone al borde de bajar las persianas.

Un contexto social que preocupa

Ambos casos dejan al descubierto una problemática que excede a un solo emprendimiento: la fragilidad del circuito cultural independiente frente a exigencias administrativas y un contexto económico complejo. Detrás de cada persiana baja hay mucho más que un negocio. Hay historias, identidad, formación artística y espacios que durante años funcionaron como semillero de bandas y punto de encuentro para distintas expresiones culturales.

Hoy, tanto Carpo Bar como Las Chatas dependen, en gran parte, del acompañamiento de la comunidad para seguir en pie. Mientras tanto, el debate sobre el rol del Estado, las condiciones para el desarrollo cultural y la supervivencia de estos espacios vuelve a instalarse en la agenda local.

Notas relacionadas
Más de El Carpo Bar+ Ver todas
Te puede interesar