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Se conocieron más reclamos a la justicia en la marcha federal por el crimen del nene pampeano

La marcha federal por el asesinato del nene de La Pampa tuvo su correlato en los juzgados de Familia de Resistencia. Un padre se encadenó para solicitar respuestas por el impedimento de contacto con su hijo.

Este lunes distintas organizaciones de La Pampa convocaron a una marcha federal por el crimen del Lucio, un niño de 5 años asesinado por su madre y la pareja de ésta.

A nivel local, participaron integrantes de la oenegé Infancia Compartida, entre ellos, madres, padres y abuelos impedidos de contacto con sus hijos, hijas o nietos, que se concentraron en la vereda del Juzgado de los Juzgados de Niñez, Adolescencia y Familia.

En una entrevista con NORTE Play, algunos de ellos dieron a conocer sus casos y exigieron recuperar el vínculo.

La marcha federal fue convocada por organizaciones de La Pampa tras el brutal crimen del niño Lucio, en manos de su madre y pareja.

UN PADRE ENCADENADO

Ángel Pozzaglio, se encadenó en la vereda de los Juzgados debido que hace más de tres años que no puede ver a su hijo.

"Decidí encadenarme en el juzgado de familia numero 2 a cargo de Patricia Sa porque quiero recuperar el vínculo con mi hijo desde hace tres años, un mes y seis días que no lo puedo ver, gracias a la jueza que está violando todos los derechos de mi hijo y los míos como padre", sostuvo.

Ángel Pozzaglio, se encadenó en la vereda de los Juzgados debido que hace más de tres años que no puede ver a su hijo.

Pozzaglio relató que su caso arrancó en 2018 cuando asegura haber sido denunciado falsamente por su expareja y fue privado de su libertad. "Fui privado de la libertad 47 días en 2018 por una falsa denuncia de la madre de mi hijo y desde ese tiempo, estando privado de la libertad, hicieron una restricción para que no pueda ver a mi hijo. Salgo en libertad, fui absuelto de los cargos y aun así sigo teniendo una restricción a pesar de que comprobé mi inocencia", recordó.

Desde que recuperó su libertad, Pozzaglio reclama poder recuperar el contacto con su hijo. Para ello, está a la espera de la firma de un documento por parte del juzgado para acceder a una audiencia y que su hijo sea visto por un psicólogo.

"Basta de injusticia, pongámonos a trabajar, por eso pasan los casos que están pasando", advirtió.

LA HISTORIA DE ELSA

Elsa Amarilla, es otro de los testimonios, de la jornada. 

"No puedo ver a mi hijo hace casi dos años. Todo pasó en plena pandemia. La línea 102 se hizo a un costado sin investigación de nada", detalló. 

"Mi hijo fue llevado de Resistencia a Laguna Blanca en plena pandemia. No sé cómo hicieron para pasar los controles porque había tres controles", planteó.

Elsa Amarilla (derecha), fue otro de los testimonios, de la jornada.

Actualmente, el menor se encuentra en La Eduvigis, en resguardo de un hermano mayor pero la mujer desconoce en qué situación se encuentra. "Él tiene un hermano mayor que trabaja con el intendente de Laguna Blanca. En plena pandemia lo sacaron otra vez a mi hijo cuando la línea 102 me hizo que le llevara la ropa y los útiles, cuando no tenía móvil supuestamente. De ahí estaba en otro lugar a los tres meses, yo me enteré por otras personas que estaba en La Eduvigis",  repasó. Y se preguntó: "cómo hizo para llegar a La Eduvigis en plena pandemia, como hizo la UPI de San Martin, como se metieron las de Desarrollo Social, como hicieron todo eso, sin investigación".

"Hasta el día de hoy estoy esperando una asistente social, no hay causa contra mí, todo supuestamente lo que dice el chico, que está amenazado", denunció.

LA HISTORIA DE UNA ABUELA

Juanita Huguet, es abuela de Delfina Montenegro, una menor que nació prematura y por ello debe acceder a un tratamiento en Buenos Aires por daños neurológicos.

"Recurro a esta instancia por la falta de justicia, por el tiempo, la demora y todo lo que se viene tramando en el caso de mi nieta D.M", cuestionó.

La mujer oriunda de Basail aclara que están dispuestos a que la menor siga viviendo con su padre pero exigen que la justicia disponga la posibilidad de que la niña pueda acceder a los estudios neurológicos en Buenos Aires y además siga con su tratamiento psicológico.  

"El problema de por qué llego a esto, mas allá de que mi hija tiene un bozal legal, es porque la nena tiene un problema neurológico y necesitamos viajar a Buenos Aires para hacerle varios estudios. Tiene que tener atención neurológica y psicológica", planteó.   

“Recurro a esta instancia por la falta de justicia, por el tiempo, la demora y todo lo que se viene tramando en el caso de mi nieta D.M”, cuestionó Juana Huguet.

"La jueza Varela hace un mes ordenó que no iba a negociar, ella y la asesora de menores, la asistencia de psicólogos, porque las palabras de ambas funcionarias fue que este caso excedió a lo judicial. Este caso lo tienen que resolver los psicólogos. El problema es que el padre se declara insolvente, siendo abogado, y es defensor de la causa", describió. Y añadió: "entonces como se declara insolvente la madre pide el turno a los psicólogos porque el padre cortó el tratamiento". 

"Si la nena se tiene que quedar con el padre está perfecto, pero siete años atrás la nena no nos puede dar vuelta la cara. Ella dice que quiere estar con su papá pero le están haciendo un daño psicológico, el padre es un manipulador, la están extorsionando, la nena es rehén de la situación", aseguró.