"La sensación de la población es de abandono e incertidumbre"
Convocada por concejales, se realizó días pasados una reunión donde también hubo representantes del gobierno y de la Legislatura. Vecinos advierten que "falta de comunicación desde el Estado" sobre lo ocurrido.
"El temor de estar consumiendo productos que fueron impregnados por las fumigaciones quedó instalado en el imaginario colectivo". En ese testimonio y en muchos otros quedó reflejada la preocupación de la comunidad de Presidencia Roca por las fumigaciones sufridas por los pobladores urbanos y rurales de la zona. La situación generó días pasados una convocatoria en la Escuela Primaria 38 de esa localidad.

Allí participaron vecinos, concejales, ex concejales, docentes, profesionales, autoridades policiales y organizaciones comunitarias, en un encuentro promovido por los ediles Facundo Silvestri y Gustavo Latapie, la Red de Salud Popular "Ramón Carrillo" y la CTA Chaco.
En un comunicado difundido, recordaron que la empresa Marpfre S.A. que arrienda campos de Don Panos en Roca, realizó fumigaciones aéreas los días 21, 22 y 23 de octubre "ante un clima adverso, ventoso, sin aviso previo a la comunidad como estipula la ley, afectando chacras de productores, huertas escolares, y la salud de los ciudadanos, muchos de los cuales consultaron en el hospital local y ante el de General San Martín por vómitos, diarrea, irritación en la piel y escozor en la garganta y sistema respiratorio, y otros tantos que no fueron a ningún establecimiento sanitario".

Testimonios
En la reunión, según se informó, se testimoniaron los efectos directos en la salud y la producción, el accionar de pobladores ante la Fiscalía de San Martín, la cual indicaron que "curiosamente se declaró incompetente", y ante la Brigada de Operaciones Ambientales. Mencionaron además que "solo la cautelar presentada ante el Poder Judicial fue favorable, prohibiendo todo tipo de fumigaciones hasta que se garanticen la seguridad de la población en general y el ambiente".
"De la huerta escolar se había hecho tarta de acelga, que afectó a docentes y alumnos. El tanque de agua potable de Sameep que suministra agua a ésta y a otras seis localidades es de alta preocupación por la posibilidad de aguas contaminadas. El temor de estar consumiendo productos que fueron de impregnados por las fumigaciones quedó instalado en el imaginario colectivo", revelaron los pobladores.

"El testimonio de profesionales del lugar refuerza este temor porque ratifican que las fumigaciones tienen historia, pero que en esta oportunidad el grado de atropello fue salvaje y nadie quiere tener envenenada su casa ni su vida. Si bien se esperan respuestas de los análisis que tomó la Subsecretaría de Ambiente, la sensación general de la población es de abandono, incertidumbre y falta de comunicación de parte de los organismos estatales", indicaron en la reunión, aunque valoraron la presencia del subsecretario de Promoción de Salud, Luis Facundo Pujalte Mespulet, y sus compromisos expresados, y de la diputada Tere Cubells, presidenta de la Comisión de Ambiente de la Legislatura, que hizo una presentación para que se expida el parlamento, así como el compromiso verbal del Defensor del Pueblo de tomar intervención en este caso.
Esperan intervención del órgano de control

En la reunión resaltaron que "la intervención del Órgano de aplicación de la Ley de Biocidas, con todo el peso de la ley, es lo que más se espera, no solo porque no puede quedar impune semejante acto de depredación de la salud ambiental, sino porque quedan urgencias como el seguimiento y monitores de los afectados (particularmente de posibles embarazadas), corroborar la calidad del agua, garantizar las condiciones sanitarias para trabajar y producir". Así como la información sobre los resultados de los análisis: qué componentes encontraron, la confrontación de los resultados con la receta agronómica. Y tan importante como lo anterior, la comunicación permanente con la comunidad, para las indicaciones, información y caminos que se están siguiendo ante semejante fenómeno.
"Finalmente, en voz alta y de forma unánime el reclamo fue: queremos saber qué nos tiraron, no queremos que nos sigan fumigando".










